Operativo vial de alto impacto: 21 conductores alcoholizados y 257 actas en un solo fin de semana
19 de enero de 2026 – Con el verano en su punto máximo y el tránsito intensificándose, los operativos de control vial desplegados por la Policía Caminera en todo el territorio chaqueño arrojaron cifras alarmantes durante el fin de semana. En un despliegue conjunto con la Agencia Nacional de Seguridad Vial y la Dirección de Tránsito de Resistencia, los efectivos labraron 257 actas por diversas infracciones y detectaron a 21 conductores que manejaban bajo los efectos del alcohol, uno de ellos en un camión con una tasa récord de 1,07 g/l.
Los números, fríos y contundentes, pintan un panorama de negligencia y alto riesgo en las rutas y calles de la provincia. No se trató solo de controles de alcoholemia; los operativos, que incluyeron dispositivos “Lince” y patrullajes nocturnos, permitieron también:
- Recuperar dos motocicletas con pedido de secuestro por hurto, una de ellas con una orden vigente desde 2015.
- Detener a dos personas con pedidos de captura gracias al cruce de datos con el Sistema SiGeBi – Sifcop.
- Incautar 34 motocicletas por infracciones al Código de Faltas y ordenanzas municipales.
- Intervenir un camión que transportaba ilegalmente más de 2.100 kilos de fideos sin la habilitación correspondiente para el transporte de alimentos.
El caso más grave: un camionero alcoholizado en ruta nacional
El episodio de mayor peligrosidad ocurrió el sábado sobre la RN 16, a la altura del kilómetro 168, cerca de Presidencia Roque Sáenz Peña. En un operativo cerrojo, los agentes interceptaron a un camionero de 31 años que conducía un pesado camión Scania “zigzagueando” sobre la ruta. El test de alcoholemia arrojó un valor de 1,07 gramos de alcohol por litro de sangre, más del doble del límite legal permitido (0,5 g/l). El vehículo fue secuestrado y el conductor, detenido.
El trágico balance: cuatro incidentes, uno de ellos mortal
Más allá de las infracciones, el fin de semana dejó una estela de dolor. Se registraron cuatro incidentes viales, uno de los cuales terminó en una muerte. Esta cifra sombría pone en cruda perspectiva el propósito último de estos controles: salvar vidas. Cada conductor alcoholizado y cada motociclista que circula sin respetar las normas es un potencial causante de tragedia.
Un llamado a la responsabilidad en temporada alta
Las autoridades reiteran, ante estas cifras, que los operativos de control se mantendrán y reforzarán durante toda la temporada de verano, cuando el flujo vehicular y los viajes aumentan considerablemente. El mensaje es claro: la tolerancia es cero para el alcohol al volante y para las infracciones que ponen en riesgo a todos.
Este balance no es solo un parte policial; es un espejo de una conducta social peligrosa y persistente. Mientras 21 familias podrían estar hoy de luto por una decisión imprudente, el trabajo de los agentes viales sigue siendo la última barrera entre la normalidad y la desgracia en el asfalto chaqueño. La pregunta que queda resonando es incómoda pero necesaria: ¿Cuántas actas más y cuántas vidas truncas se necesitan para que el mensaje de responsabilidad al volante, por fin, cale hondo?
