Otro argentino liberado: Roberto Baldo ya está libre en Venezuela, pero quedan detenidos

En un nuevo episodio de las detenciones de ciudadanos argentinos en Venezuela, Roberto Baldo recuperó su libertad días atrás, aunque la noticia se confirmó recién en las últimas horas. Baldo, quien también posee nacionalidad venezolana, había sido detenido junto a su esposa, Montserrat Espinosa Irbern, en noviembre de 2024, acusados del delito de «terrorismo».

El canciller argentino, Pablo Quirno, confirmó la liberación y afirmó que la Cancillería manejó el caso con «reserva a solicitud de sus familiares». Sin embargo, aclaró que la libertad no implica el retiro de los cargos en su contra.

Los detalles de un caso opaco:

  • Baldo y su esposa eran propietarios de una pizzería en Los Palos Grandes, Caracas.
  • Fueron detenidos por presuntos agentes de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCM) y permanecieron desaparecidos varios días antes de ser presentados ante un juez.
  • Según la ONG Foro Penal, la detención estaría vinculada a un sobre que debía ser entregado en la Embajada Argentina.
  • Baldo estuvo recluido en el Centro Penitenciario Yare III, una instalación denunciada reiteradamente por organizaciones de derechos humanos por condiciones inhumanas, aislamiento, torturas y falta de atención médica.

El reclamo oficial y los que siguen detenidos:
En su comunicado, el canciller Quirno reiteró la exigencia al gobierno venezolano por la «inmediata liberación» de los ciudadanos argentinos que aún permanecen detenidos: Nahuel Gallo y Germán Giuliani. Esta liberación se produce pocos días después de la de Gustavo Gabriel Rivara, otro argentino que estuvo recluido en el centro de detención conocido como «El Helicoide».

El caso de Baldo evidencia el patrón de detenciones arbitrarias, acusaciones vagas (como «terrorismo») y el uso de centros de detención notorios por sus violaciones a los DDHH por parte del régimen de Nicolás Maduro, no solo contra opositores venezolanos, sino también contra extranjeros.

Para el debate y la reflexión:
¿Cómo debe actuar la diplomacia argentina frente a regímenes autoritarios para proteger a sus ciudadanos detenidos, sin poner en riesgo aún más su seguridad? ¿La liberación de algunos detenidos, sin retiro de cargos, es una verdadera solución o una táctica para descomprimir la presión internacional? ¿Qué responsabilidad tienen los organismos multilaterales de derechos humanos ante este tipo de casos reiterados?