Pareja de catamarqueños detenidos por maltrato a su hijo tenía drogas, armas y una estrafalaria mascota

La Justicia de Catamarca arrestó a una mujer de 31 años y a su pareja de 34 en el marco de una investigación iniciada por denuncias relacionadas con la situación de su hijo de tres años. Durante un allanamiento vinculado con la causa también fueron secuestradas plantas de marihuana, un arma de aire comprimido y hasta una pitón de Birmania. El niño quedó provisoriamente al cuidado de sus abuelos maternos mediante una medida excepcional de protección. La Secretaría de Familia solicitó además que se impongan restricciones a sus dos progenitores respecto del menor, un pedido que deberá resolver el Juzgado de Familia interviniente.

Las actuaciones comenzaron a partir de denuncias presentadas desde abril por el padre biológico. El hombre acusó a la madre de formular amenazas de muerte contra el niño y denunció a la actual pareja de ella por un presunto abuso sexual. Entre los progenitores también existen presentaciones cruzadas por hechos de violencia. En total, el caso acumula aproximadamente seis denuncias surgidas dentro de un conflicto entre adultos. La investigación penal quedó a cargo del fiscal de Instrucción N.º 4 del Distrito Oeste, Ricardo Córdoba Andreatta. El representante del Ministerio Público ordenó un examen forense del niño. Según el informe oficial, no se detectaron indicadores compatibles con abuso sexual ni lesiones que permitieran acreditar episodios de violencia física. Ese resultado es preliminar y no implica el cierre de la investigación. El fiscal solicitó además una evaluación profesional para determinar si el niño se encuentra en condiciones de participar en una entrevista mediante Cámara Gesell.

El jueves, Córdoba Andreatta ordenó arrestar a la madre y a su pareja. Ambos fueron localizados en el departamento Ambato durante procedimientos que continuaron hasta la madrugada siguiente. En simultáneo, la Policía allanó una vivienda del barrio 250 Viviendas por disposición de la jueza de Control de Garantías Cecilia Más Saadi. Personal de la Comisaría Cuarta secuestró un rifle de aire comprimido, una cámara de seguridad y su tarjeta de memoria. Dentro del inmueble también fue encontrada una pitón de Birmania. Esta especie puede alcanzar aproximadamente cinco metros de longitud y pesar hasta 90 kilos. Ante el hallazgo, se convocó a la División Delitos Culturales y Ambientales y a la Dirección de Flora y Fauna. El reptil fue capturado y trasladado a un lugar de resguardo. Durante la inspección, los agentes descubrieron además 21 plantas de marihuana y 103 gramos de picadura de la misma sustancia. El hallazgo fue comunicado a la Justicia Federal, que impartió las instrucciones correspondientes para el secuestro y las demás medidas relacionadas con los estupefacientes.

La intervención por la situación del niño involucró al Fuero de Familia, la Asesoría de Menores, el área de Salud Mental del Hospital San Juan Bautista, la Secretaría de Familia y el Sistema de Protección. A partir de la denuncia por supuesto abuso, se había ordenado excluir del hogar a la actual pareja de la madre. El Departamento de Comunicación Judicial informó que se establecieron «perímetros digitales» respecto de los progenitores después de que el conflicto familiar y distintos videos fueran expuestos en las redes sociales. El organismo aclaró que los Juzgados de Familia no habían ordenado recuperar o restituir al niño respecto de su madre por malos tratos, como se difundió públicamente. Hasta antes de los arrestos, las medidas restrictivas originadas en las denuncias cruzadas solamente regían entre los dos adultos. Después de las detenciones y de conocerse los primeros resultados periciales, la Secretaría de Familia pidió que la protección alcance también al vínculo de ambos progenitores con el niño. Fuentes oficiales indicaron que es la primera vez que se solicita una medida de esas características desde el comienzo del caso.

La titular de la Secretaría de Familia, Ivanna Agüero Pacheco, explicó que la primera entrevista con la madre se realizó el 24 de junio. A partir de ese encuentro y de la cantidad de acusaciones, el organismo articuló su intervención con las unidades judiciales, psicólogos, abogados y trabajadores sociales. Agüero Pacheco remarcó que deben distinguirse dos procedimientos. Uno es el administrativo, desarrollado por la Secretaría de Familia para proteger al niño. El otro corresponde a los procesos judiciales, que pueden tramitar en los fueros Penal o de Familia. En este último ámbito se resuelven cuestiones como el cuidado personal —denominado anteriormente tenencia—, el régimen de comunicación y la cuota alimentaria. La funcionaria advirtió que, en algunos conflictos, los progenitores presentan denuncias por violencia, pero no promueven los procesos necesarios para definir formalmente quién tendrá el cuidado del niño. «En este caso dispusimos una medida de protección excepcional para que el niño se quede con un miembro de la familia ampliada», explicó.

El padre de la mujer arrestada, un ex funcionario judicial que quedó a cargo de su nieto, rechazó las acusaciones formuladas contra ella y su pareja. Sostuvo que durante los tres años de vida del niño nunca observó maltratos, violencia ni conductas compatibles con un abuso. También señaló que el menor fue examinado en varias oportunidades sin que se detectaran indicadores. El hombre describió a su hija como una madre estricta, pero afirmó que no consideraba esa conducta como una forma de maltrato. También relató que el niño fue concebido durante una relación ocasional y que su hija mantiene desde hace aproximadamente un año el vínculo con el hombre denunciado. Según su versión, las acusaciones comenzaron después de que la mujer iniciara esa relación. Añadió que había colaborado económicamente con el padre del niño para afrontar gastos relacionados con el menor. Esos dichos forman parte de la posición de la familia materna y deberán ser contrastados con las denuncias, las evaluaciones profesionales y las demás pruebas. La investigación continuará en paralelo en los fueros Penal, de Familia y Federal. Las autoridades deberán resolver la situación de los detenidos, establecer el origen de la marihuana y del reptil y determinar qué medidas garantizan mejor la protección del niño.

El caso de la pareja catamarqueña detenida por maltrato a su hijo, que incluyó el hallazgo de drogas, armas y una pitón de Birmania durante un allanamiento, revela una compleja trama de denuncias cruzadas, violencia y conflictos familiares. La investigación, que involucra a múltiples fueros y organismos, deberá determinar la veracidad de las acusaciones y garantizar la protección del menor. La pregunta que queda es si la Justicia logrará esclarecer los hechos y si el niño recibirá la protección necesaria en medio de este conflicto. ¿Qué opinás del caso de la pareja catamarqueña? ¿Creés que las autoridades están actuando correctamente para proteger al niño? Dejanos tu comentario.