Petroleras imitan a YPF y deciden mantener los precios por 45 días

La guerra en Medio Oriente provocó un notorio incremento en los valores que se pagan en expendedoras por naftas y gasoil. Las principales empresas del sector acordaron sostener sin cambios los precios de los combustibles y se sumaron así a la estrategia que YPF activó para contener el impacto de la escalada internacional del petróleo.

La medida, de alcance nacional, ya rige y se mantendrá por al menos 45 días, en un contexto de caída de la demanda y de fuerte volatilidad en el mercado energético global. Las operaciones internas del sector tomarán como referencia el valor del crudo de marzo. De esa manera, aunque los productores facturen al precio internacional vigente, las refinadoras pagarán sobre la base previa y la diferencia quedará asentada en una cuenta compensadora para ser saldada más adelante. El objetivo es amortiguar el traslado inmediato de la suba del barril al precio final que pagan los consumidores en los surtidores.

El entendimiento involucra a distintos actores de la cadena, entre ellos productores, refinadoras y empresas integradas, y será revisado una vez concluido el plazo inicial, previsto para mediados de mayo. La decisión llegó después de semanas de presión sobre los surtidores. De acuerdo a qué marcas y puntos geográficos se tomen, los combustibles subieron de precio entre el 15 y el 20 por ciento desde febrero.

«Nos parecía fundamental dar señales de previsibilidad en un momento de tanta incertidumbre. La suba del petróleo por el conflicto en Medio Oriente venía pegando fuerte en los costos, pero entendemos que un nuevo aumento ahora licuaría el consumo y complicaría aún más a las familias y a las pequeñas empresas», explicó a este medio un vocero de una de las petroleras firmantes del acuerdo. En ese marco, el gobierno también resolvió postergar hasta el 1 de mayo la actualización de los impuestos sobre los combustibles líquidos y al dióxido de carbono.

Con este doble movimiento, una parte desde el sector privado y otra desde el plano impositivo, el mercado busca ganar previsibilidad en el corto plazo y evitar un nuevo salto en un rubro de fuerte impacto sobre la inflación y el consumo. La extensión del conflicto en Medio Oriente afecta a los contratos pactados y acrecienta la incertidumbre por los precios, la logística y por el futuro de muchas actividades que podrían dejar de ser rentables.

En primer lugar, el acuerdo alcanzado incluye a las principales petroleras que operan en el país, aunque no se precisaron nombres más allá de YPF. A continuación, la cuenta compensadora permitirá que las refinadoras no trasladen de golpe la suba internacional, pero la deuda quedará pendiente para cuando el mercado se estabilice. Además, fuentes del sector advirtieron que si el conflicto bélico se prolonga más allá de mayo, será difícil sostener los precios sin actualizaciones. Por último, desde el ámbito agropecuario también se manifestaron: ayer el portal IProfesional señaló que «las alarmas y las señales están por todos lados», y que la Confederación Intercooperativa Agropecuaria Limitada (Coninagro) expuso el problema a través de una comunicación que denuncia un presente poco feliz para el sector y un futuro repleto de incógnitas.

¿Notaste ya alguna diferencia en el bolsillo al cargar nafta o gasoil estos días? ¿Creés que las petroleras podrán sostener el congelamiento los 45 días completos si la guerra en Medio Oriente se extiende? Te invitamos a compartir tu experiencia en los comentarios y a seguir el tema entre todos.