Polémica en el Apertura: un gol que no entró definió el debut de Atlético Tucumán

Un cabezazo de Alejo Osella, que parece no cruzar la línea, fue convalidado como gol por el árbitro y el VAR. El fallo le dio el triunfo 2-1 a Independiente Rivadavia y desató la furia del «Decano».

El Torneo Apertura 2026 ya tiene su primera y gran controversia arbitral. En un partido marcado por la tormenta, las interrupciones y la tensión, Independiente Rivadavia venció 2-1 a Atlético Tucumán gracias a un gol fantasma convalidado a los 79 minutos, que desató la indignación del equipo visitante y puso en duda, una vez más, el funcionamiento del VAR en el fútbol argentino.

La jugada polémica:
El partido, que había sido suspendido por un temporal con granizo en el segundo tiempo, estaba igualado 1-1. A 11 minutos del final, Alejo Osella conectó un cabezazo a centímetros del arco. La pelota impactó en el travesaño y picó sobre la línea, sin que las repeticiones mostraran con claridad que la totalidad del balón hubiera traspasado la línea de gol. A pesar de ello:

  1. El juez de línea dio el gol.
  2. El árbitro Bryan Ferreira ratificó la decisión.
  3. El VAR revisó la jugada y no rectificó el fallo.

La reacción inmediata: Los jugadores de Atlético Tucumán protestaron con vehemencia, rodeando al árbitro en una escena de confusión y bronca. El gol terminó siendo el definitorio del partido.

Un debut agridulce para el «Decano»:
Atlético Tucumán había logrado empatar el partido con un gol de Leandro Díaz, tras ir perdiendo por el tanto inicial de Matías Fernández. El equipo mostró carácter para reponerse, pero la decisión arbitral truncó sus chances de sumar un punto en un partido complicado, jugado hasta pasada la 1 de la madrugada por la interrupción climática.

La polémica que se instala:
El fallo reabre el eterno debate sobre la tecnología aplicada al fútbol y la subjetividad que, incluso con VAR, puede definir resultados. La pregunta que queda flotando es: ¿por qué el VAR no intervino para anular un gol cuya validez era, como mínimo, dudosa?
Mientras en Mendoza se festeja el triunfo, en Tucumán el sentimiento es de frustración e injusticia. Un episodio que empaña lo que ya era un debut accidentado y que deja al «Decano» con un mal sabor de boca y la sensación de que un error arbitral le arrebató un punto en la primera fecha.