Presunto abuso a una chica de 14 años en una fiesta en El Corte: afirman que menores alcoholizados bajaban caminando por el medio de la ruta
La denuncia de una adolescente que aseguró haber sido abusada durante una fiesta en el salón Altos San Javier, en El Corte (Yerba Buena), generó conmoción y puso el foco en la falta de controles y la «zona gris» de los subalquileres. La Municipalidad clausuró preventivamente el local y advirtió sobre el peligro de que menores deambulen alcoholizados por la ruta.
La denuncia de una adolescente que aseguró haber sido abusada durante una fiesta en El Corte generó conmoción. Lo que debía ser una noche de diversión terminó bajo investigación policial y puso el foco en una trama de responsabilidades que muchas veces queda diluida entre organizadores, dueños de salones y controles estatales .
El hecho
Según la denuncia, la menor había asistido junto a amigas a una fiesta en el salón Altos San Javier, en El Corte, Yerba Buena. De acuerdo a la información que trascendió, en el transcurso de la noche habría consumido bebidas alcohólicas. En un momento se dirigió al baño, donde habría sido atacada por dos adolescentes a quienes no habría podido identificar. La médica que la atendió confirmó que presentaba signos compatibles con una agresión .
La «zona gris» de los subalquileres
El lugar estaba habilitado para eventos sociales, pero fue subalquilado para una fiesta. En ese escenario —advierten fuentes vinculadas al control nocturno— se repite una modalidad que genera una «zona gris»: espacios formalmente autorizados que, al ser cedidos a terceros, terminan funcionando como fiestas eventuales .
La normativa provincial establece que tanto el propietario del salón como quien organiza el evento deben garantizar condiciones de seguridad, cumplir con los permisos correspondientes y respetar las prohibiciones vigentes, entre ellas la venta de alcohol a menores y el límite de capacidad. Sin embargo, cuando ocurre un delito, las responsabilidades suelen cruzarse .
Especialistas consultados sostienen que el alquiler del espacio no exime al dueño de su deber de supervisión, así como el organizador no puede deslindar obligaciones argumentando que el local estaba habilitado. En caso de detectarse irregularidades —falta de permisos policiales, exceso de público, expendio de alcohol a menores o ausencia de personal de seguridad capacitado— ambos podrían enfrentar sanciones .
Clausura preventiva y controles
Mientras la Justicia avanza en la investigación del caso y hasta que todo se esclarezca, la Municipalidad de Yerba Buena dispuso la clausura preventiva del salón, según informó a La Gaceta la secretaria de Seguridad del municipio, Ileana Dulout .
La funcionaria detalló que, de acuerdo a las averiguaciones que hicieron, el salón fue alquilado a los organizadores de la fiesta, quienes vendieron entradas a través de internet. La mayoría de los asistentes habrían sido menores de edad. «En este caso, como en otros, nos enteramos por redes sociales de la fiesta y reforzamos los controles en esos lugares», explicó .
El peligro en la ruta
Dulout señaló que, al finalizar el evento, un puesto policial ubicado en la zona constató que numerosos adolescentes salían en estado de ebriedad y descendían caminando por El Corte, ocupando la calzada. «Tratamos de ordenarlos, porque era realmente un peligro; podría haber ocurrido un accidente si un auto bajaba en esos momentos por la ruta», afirmó .
La funcionaria no descartó que las sanciones podrían recaer también sobre los propietarios del local. «Lo que pase adentro del salón es responsabilidad de los dueños; por ejemplo, por la venta de alcohol a menores o por la cantidad de asistentes», advirtió. Y especificó que quienes subalquilan un salón deben pedir los permisos pertinentes. Pero eso no sería suficiente para deslindar de responsabilidades a los propietarios .
Adolescentes «a la deriva»
La secretaria de Seguridad expresó su inquietud por la falta de acompañamiento adulto. «Cientos de chicos quedan a la deriva cuando terminan las fiestas. Son adolescentes de 14 años deambulando por las calles, en muchos casos alcoholizados», manifestó .
En ese contexto, anticipó que ya se están diagramando operativos de control para otra fiesta prevista este fin de semana en San Martín y Camino de Sirga. Aunque se trata de jurisdicción de El Manantial, la guardia municipal de Yerba Buena estará presente en las inmediaciones para reforzar la prevención .
Qué dice la normativa
Rodolfo Di Pinto, presidente de la Cámara de Propietarios de Discotecas y Afines de Tucumán (Caprodyatuc), aclaró que la normativa vigente no prohíbe el ingreso de menores a locales bailables o salones donde se realicen fiestas. «Lo que sí está prohibido es venderles alcohol adentro del boliche», explicó .
Según indicó, la venta de bebidas alcohólicas a menores puede derivar en multas que alcanzan los siete millones de pesos. Además, quienes alquilan un salón para organizar una fiesta deben gestionar los permisos correspondientes ante la Policía .
«Cuando un salón de eventos lo alquila a terceros, está fuera del control del IPLA porque el negocio ya pagó la habilitación anual, pero los organizadores deben sacar un permiso policial para ‘Baile Público Eventual’, ya que lo hacen con un fin comercial y no como una fiesta privada; porque en este caso, cobran entradas y venden bebidas», ejemplificó .
«En esta situación se superponen dos actividades, una permanente y la otra eventual, las que están controladas por diferentes organismos», precisó. Según Di Pinto, algunas veces los organizadores de bailes eventuales evitan el trámite ante la Policía para no pagar una serie de ítems, lo cual conlleva a una competencia desleal con quienes están desde hace años en el negocio de la diversión nocturna, cumpliendo con todas las normas .
¿Qué opinás sobre este grave hecho? ¿Creés que deberían endurecerse los controles y las sanciones para este tipo de eventos? Dejanos tu comentario.
