Qué consumen los argentinos y cómo lo paganEn tiempo de crisis, menos changuito y más clics

Pese al ajuste, los argentinos buscan no resignar pequeños gustos y adaptan sus hábitos: compras más planificadas, financiación clave y un e-commerce que explota tendencias culturales virales.

17 de enero de 2026. — En un contexto económico donde casi la mitad de los hogares asegura no llegar a fin de mes, el consumo argentino muestra una dualidad marcada: un ajuste severo en lo esencial, pero una búsqueda activa de «pequeños gustos» que funcionen como válvula de escape. La clave para entender el mercado actual está en la planificación, las cuotas y una conexión directa con la agenda cultural digital.

El fenómeno: el e-commerce responde a tendencias virales

Lejos de limitarse a fechas como el Hot Sale, el consumo online en 2025 fue impulsado por fenómenos sociales y culturales, con picos de demanda sorprendentes:

  • Series: El estreno de «El Eternauta» generó un salto del 1800% en ventas y del 2000% en ítems vendidos relacionados.
  • Memes: Los productos asociados al Brainrot (memes italianos) crecieron más del 800% en dos meses.
  • Modas: Los muñecos Labubu superaron las 16.000 unidades vendidas en un trimestre, con tickets promedio de más de $68.000.
  • Gastronomía: El pistacho mantuvo su reinado, con incrementos de facturación superiores al 100% en productos que lo incluyen.

«Los fenómenos sociales tuvieron un rol decisivo. El e-commerce responde cada vez más rápido a la agenda cultural», explican desde Tiendanube. Esto refleja un consumidor atento e informado, que combina la búsqueda de oportunidades con sus intereses personales.

El día a día: productos inteligentes y la búsqueda de tiempo

En el consumo masivo, la tendencia es hacia lo práctico y efectivo. «Los consumidores buscan productos más inteligentes, versátiles y con impacto real en su vida cotidiana», explica Daniel González Arias de Unilever. Se priorizan soluciones que ahorren tiempo, simplifiquen rutinas y ofrezcan un beneficio sensorial o de desempeño superior, incluso en categorías básicas como el cuidado del hogar.

El motor invisible: la financiación

El dato crucial que explica cómo se sostienen ciertas compras en medio de la crisis es el acceso al crédito. «Sin cuotas, el consumo de artículos de alto valor en Argentina es prácticamente nulo«, señalan desde la UADE. El regreso de planes de 12 o 18 cuotas ha sido vital para reactivar sectores como electrodomésticos y tecnología.
El consumo es, hoy, intencional y planeado: el 84% de los usuarios busca ofertas y compara precios exhaustivamente antes de comprar online.

El contexto agobiante: menos volumen, más ajuste

Este comportamiento ocurre en un escenario general desfavorable. Estudios de Worldpanel by Numerator y NielsenIQ coinciden:

  • El consumo masivo se desaceleró en el segundo semestre de 2025.
  • Hay menor frecuencia de compra y canastas más ajustadas.
  • Los bajos salarios y la falta de trabajo siguen siendo las mayores preocupaciones.
  • El gasto en servicios esenciales (luz, gas, alquiler) absorbe una porción mayor del presupuesto, limitando el dinero disponible para otros consumos.

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Conclusión: El argentino ha desarrollado una nueva inteligencia de consumo: hiperinformado, estratégico y dependiente de la financiación. No renuncia al disfrute, pero lo dosifica y lo busca donde encuentra valor emocional (una serie, un meme) o funcional (un producto que le ahorre tiempo). En esta crisis, el carrito físico se achica, pero el virtual se llena de clics calculados.