Reforma laboral: el intrincado ajedrez de los gobernadores para definir el voto en el Senado
Mientras el Gobierno recorre provincias sumando apoyos explícitos y tácitos, el bloque «Provincias Unidas» juega al misterio, pide cambios y busca una posición común. El peronismo enfrenta vetos y cortocircuitos.
La reforma laboral del Gobierno de Javier Milei se ha convertido en un complejo tablero de negociación política, donde los gobernadores son las piezas clave que definirán su suerte en el Senado. Mientras el ministro del Interior, Diego Santilli, recorre el país como «embajador» oficial para colectar apoyos, los mandatarios provinciales juegan sus propias cartas, mezclando declaraciones de respaldo con reclamos por fondos, obras y cambios al proyecto.
El mapa de apoyos (explícitos y en construcción):
- Apoyo explícito: Leandro Zdero (Chaco), Alfredo Cornejo (Mendoza), Marcelo Orrego (San Juan), Gustavo Sáenz (Salta) y Rogelio Frigerio (Entre Ríos) ya manifestaron que acompañarán el proyecto. Frigerio habló de un «apoyo contundente».
- Diálogo y misterio (Provincias Unidas): El bloque de gobernadores no alineados –Maximiliano Pullaro (Santa Fe), Martín Llaryora (Córdoba), Juan Pablo Valdés (Corrientes), Carlos Sadir (Jujuy) y Claudio Vidal (Santa Cruz)– reconoce la necesidad de una reforma, pero pone reparos y juega al misterio. Buscan una posición unificada en el Senado y han recibido a gremios y cámaras empresarias que también objetan puntos del proyecto.
- Peronismo dialoguista (pero vetado): Mandatarios como Osvaldo Jaldo (Tucumán) y Raúl Jalil (Catamarca) están «más cerca de dialogar que de oponerse», pero el Gobierno mantiene un veto político sobre ellos y otros peronistas como Axel Kicillof, Ricardo Quintela, Gildo Insfrán y Gustavo Melella.
Las fichas clave en el Senado:
- Corrientes: El gobernador Juan Pablo Valdés tiene especial peso, ya que controla las tres bancas provinciales en el Senado (dos radicales y una peronista). Su postura será decisiva.
- Provincias Unidas: El bloque solo tiene dos senadores propios hoy (Alejandra Vigo y Carlos «Camau» Espínola), pero espera sumar más adhesiones para febrero y busca que Juan Schiaretti (ya con alta médica) tenga un rol protagónico en las negociaciones.
La gira de Santilli: apoyos a cambio de reclamos
El ministro Santilli ya visitó Salta, Neuquén, Entre Ríos, Chubut, Chaco, Mendoza y San Juan. Su valija vuelve cargada no solo de gestos de apoyo, sino también de reclamos concretos por coparticipación, obras paralizadas, auxilio por incendios (Chubut) y cajas previsionales. Santilli admite que tendrá en cuenta los pedidos, pero aclara que cualquier cambio en la reforma también dependerá del Ministerio de Economía que comanda Patricia Bullrich.
Cortocircuitos y tensión:
El Gobierno sumó un nuevo conflicto con el peronista Gustavo Melella (Tierra del Fuego), al intervenir el puerto de Ushuaia, una medida que la provincia denuncia como un «avasallamiento» y llevará a la Justicia.
Conclusión: todo se define en las próximas semanas
La batalla por la reforma laboral está lejos de estar ganada. El Gobierno necesita convertir las declaraciones de apoyo en votos concretos en el Senado, tarea en la que Santilli es clave. Mientras, los gobernadores de Provincias Unidas intentan negociar como bloque para conseguir concesiones y fortalecer su peso político. El peronismo oficialista, aunque vetado, sigue siendo un actor que puede inclinar la balanza si alguno de sus gobernadores «dialoguistas» termina apoyando. La pulseada recién comienza, y cada gobernador tiene un precio que el oficialismo deberá evaluar si está dispuesto a pagar.
