Resistencia se moderniza: ya funciona la primera estación de autodespacho de combustible
La rutina de cargar nafta en el Chaco acaba de cambiar para siempre. Este lunes 12 de enero, con la primera luz del día, Resistencia estrenó su primer surtidor de autodespacho, un sistema donde el usuario toma el control y carga el combustible con sus propias manos, guiado por tecnología y bajo estricta supervisión.
Así nace un nuevo hábito: curiosidad y descuentos
Desde las 8 de la mañana, en la estación de Avenida Sarmiento, los primeros clientes se acercaron movidos por la curiosidad. No es para menos: se trata de un cambio cultural en un acto cotidiano. Para incentivar la prueba, la petrolera lanzó una promoción exclusiva: quienes carguen su Infinia durante el lanzamiento obtendrán un 9% de descuento adicional al ya vigente.
Paso a paso: cómo funciona la autonomía en el surtidor
La operatoria es 100% digital y guiada:
- Estacionar correctamente, alineando la boca de carga del vehículo con el surtidor.
- Escanear el código QR con la aplicación oficial.
- Aceptar las advertencias de seguridad (prohibido fumar o usar el teléfono).
- Seleccionar y pagar el combustible de forma digital.
- Retirar la manguera autorizada (el sistema solo libera la correspondiente al combustible elegido) y comenzar la carga.
Un detalle crucial: aunque el usuario opera la manguera, un operario supervisa permanentemente cada paso, asegurando el cumplimiento de todas las normas de seguridad.
Más que una novedad: un cambio de paradigma controlado
Esta no es una simple prueba. La empresa ha implementado controles activos, señalización específica y seguimiento oficial para garantizar que el debut sea seguro y eficiente. El objetivo es claro: evaluar resultados técnicos y regulatorios para una expansión gradual, sin reemplazar el servicio tradicional, sino sumando una opción moderna.
¿Se animaría a cargar combustible usted mismo? Este sistema, común en otros países, llega para ofrecer rapidez, control y un descuento tentador. Pero también plantea dudas: ¿Será seguro a largo plazo? ¿Logrará masificarse en una sociedad acostumbrada al servicio full? La experiencia chaqueña recién comienza, y su éxito podría escribir las reglas del futuro en las estaciones de servicio de todo el país.
