Rutas imposibles de transitar: Corredores Viales y un bache fiscal de $25.600 millones
El Gobierno aprobó el Plan de Acción y Presupuesto de Corredores Viales. Registra un déficit alto a pesar de las privatizaciones de rutas. Según lo aprobado por el Ministerio de Economía, el programa tendrá al cierre del 2026 un resultado operativo negativo –entre ingresos y gastos corrientes– de $171.007.992.862. Además, el resultado económico entre ingresos y gastos corrientes arrojará un desahorro de $25.575.641.801.
¿Por qué el déficit es tan alto? ¿Qué pasó con las rutas concesionadas? ¿Y cuál es el estado real de la red vial argentina?
El déficit de Corredores Viales
Con el Plan de Acción y Presupuesto 2026 aprobado, el Gobierno admitió un déficit de casi $25.600 millones a pesar del avanzado deterioro en distintas trazas del país. Las cifras calzan con la idea oficial de acelerar con la privatización de la empresa pública, que ya se desprendió de varios miles de kilómetros de rutas que fueron concesionados a manos de privados para su mantenimiento.
¿Qué implica este déficit? La empresa estatal Corredores Viales sigue acumulando pérdidas operativas, a pesar de haber transferido miles de kilómetros de rutas a concesionarios privados.
La Red Federal de Concesiones
El Gobierno nacional avanzó con la Red Federal de Concesiones, traspasando más de 9.000 kilómetros de trazas nacionales que, en su mayoría, están sin mantenimiento hace varios meses dada la paralización presupuestaria.
Bajo ese marco, las empresas concesionarias pasarían a cumplir las tareas que años atrás eran ejecutadas por Corredores Viales: bacheo, mantenimiento de señales de tránsito y semáforos, poda y corte de pasto en banquinas, aunque no la expansión de la infraestructura asociada.
Los contratos, celebrados a 20 años, comprenden la explotación de los distintos tramos en un esquema de concesión por peaje, garantizando la rentabilidad para las empresas.
¿Qué busca el Gobierno con este esquema? Reducir el gasto estatal, trasladar el mantenimiento al sector privado y garantizar la rentabilidad de las concesionarias a través del cobro de peajes.
El estado de la red vial argentina
Respecto al deterioro vial por falta de mantenimiento, un informe técnico presentado recientemente en el Congreso por la Federación del Personal de Vialidad Nacional (FEPEVINA) estimó que entre el 70% y el 75% de la red se encuentra en estado regular o malo, comprendiendo los 40.196 kilómetros de calzada que tiene el país.
En ese sentido, el recorte presupuestario derivó en el destino de US$5.900 por kilómetro al año. La cifra contrasta con el estándar recomendado a nivel técnico, que oscila entre los US$15.000 y US$40.000 por kilómetro al año, lo que permitiría un correcto mantenimiento.
¿Qué implica esta diferencia? El presupuesto asignado al mantenimiento vial es entre tres y siete veces menor al recomendado, lo que explica el deterioro acelerado de las rutas.
La recuperación: una inversión millonaria
Según FEPEVINA, la recuperación total de la red de rutas en Argentina demandaría, con las condiciones actuales, unos US$18.200 millones de inversiones, ya sean públicas o privadas. La cifra asciende a los US$51.697 millones si se ejecutaran las obras de expansión necesarias para los volúmenes de tránsito modernos.
¿Qué implica esta inversión? Es una cifra enorme que el Estado no está en condiciones de afrontar solo, lo que explica la apuesta oficial por las concesiones privadas.
El traspaso a las provincias
El Gobierno también avanzó con el traspaso de tramos a los Gobiernos provinciales, quienes sufren una urgencia mayor ante el deterioro de ciertas trazas clave y un impacto directo con la mortalidad vial. Según datos oficiales, el número de víctimas mortales en accidentes de tránsito alcanzó las 4.369 el año pasado, un 14% más que el año anterior.
¿Qué implica el traspaso a las provincias? Las provincias deberán hacerse cargo del mantenimiento de rutas nacionales con recursos propios, en un contexto de restricciones fiscales y creciente deterioro.
Reflexión final
El déficit de Corredores Viales y el deterioro de la red vial argentina son dos caras de un mismo problema: la falta de inversión en infraestructura. El Gobierno apuesta a las concesiones privadas para reducir el gasto estatal, pero el traspaso de rutas a manos privadas no resolvió, por ahora, el hueco fiscal. Mientras tanto, el 75% de las rutas está en estado regular o malo, y la siniestralidad vial sigue en aumento.
¿Qué opinás vos? ¿Crees que las concesiones privadas son la solución para el mantenimiento de las rutas? ¿O el Estado debería recuperar su rol en la infraestructura vial?
