Salgado: «Estamos de acuerdo con el déficit cero, pero no se puede no bachear una ruta»
El dirigente fue uno de los participantes, en Rosario, de la reunión del 147º Consejo Federal de la Cámara Argentina de la Construcción, donde se puso el acento en la emergencia en materia de infraestructura.
En Rosario, se realizó esta semana el 147° Consejo Federal de la Cámara Argentina de la Construcción (Camarco). En ese marco, la institución emitió una declaración en la que expresa su preocupación por la situación crítica que atraviesa la infraestructura en el país y convoca a la construcción de un acuerdo nacional de largo plazo. «El déficit cero es necesario, pero no puede ser una excusa para no hacer el mínimo mantenimiento. Las rutas están destruidas y eso mata», expresó a este medio un referente del sector.
Durante el encuentro, representantes de las delegaciones de todo el país –Chaco entre ellas– reafirmaron el rol estratégico de la construcción como motor del desarrollo económico y social, al tiempo que advirtieron sobre las consecuencias de la paralización de obras, la falta de mantenimiento y la ausencia de un plan integral de infraestructura. La reunión del Consejo Federal fue encabezada por el presidente de Camarco, ingeniero Gustavo Weiss.
En NORTE TV, Alejandro Salgado, presidente de la delegación Chaco de Camarco, sostuvo que «lo que más preocupa es la infraestructura, incluyendo aquí las rutas, el tendido eléctrico, la infraestructura hidráulica, porque es la clave para que el país tenga una buena logística». «Todos estamos viendo el problema de las rutas, pero el problema logístico representa el aumento de costos», acotó.
Fondos específicos que no se aplican
En ese sentido, habló de los fondos del Sistema Vial Integrado (Sisvial), un recurso específico que proviene del impuesto al gasoil, y del Fondo Hídrico, que no son afectados por la gestión nacional a las obras correspondientes, incumpliendo así lo que indica la ley. Marcó, con respecto al primero, que la recaudación se incrementó (como consecuencia del aumento en el precio de los combustibles), pero los recursos no se aplican. «La ley dice que esa plata tiene que ir a las rutas. Pero el gobierno la desvía para sostener el superávit. Eso es ilegal», denunció.
«Entiendo que están en un fideicomiso, y no se los está aplicando con el argumento del déficit cero, con el cual obviamente todos estamos de acuerdo, pero hay un límite, porque no se puede no bachear una ruta», enfatizó.
Bacheo automático
Para Salgado, una obra de bacheo debería ser «algo automático». «No puede ser que, para hacer un bacheo, se tenga que llamar a licitación. Tiene que haber un mecanismo más ágil, porque si hoy se abre un bache, hay que arreglarlo hoy», expuso, y explicó que debe ser inmediato para evitar que la infraestructura se deteriore y genere más inseguridad vial. «Esperar una licitación para tapar un pozo es una locura. Ese bache ya está matando a alguien», advirtió.
Las concesiones no alcanzan
En ese sentido, también repasó los conceptos de la declaración de Camarco que valoraba la concesión de 9.000 kilómetros de rutas nacionales a través del proceso lanzado con la Red Federal de Concesiones, aunque marcó: «En países desarrollados, los peajes se pagan para hacer rutas nuevas, no para mantener las existentes». «Pero tratemos de adaptarnos a lo que tenemos, esto sería mejor que lo anterior», acotó.
En tanto, subrayó que, al margen de los 9.000 kilómetros bajo concesión, hay en el país «30.000 kilómetros que no serán parte de esa red, y otros 400.000 kilómetros de caminos de tierra y ripio, que son los que sacan la producción y que necesitan ser mantenidos por consorcios». «No invertir significa un montón de costos indirectos que son difíciles de medir», advirtió, por lo cual dijo que «no es un ahorro no hacer ese mantenimiento». «Lo barato sale caro. Si no se mantiene la ruta, después el camión se rompe, la mercadería se pierde, el producto llega más caro. Ese costo lo paga el consumidor», señaló.
«Pensar en lo que necesita la sociedad»
A la hora de hacer un análisis sobre la situación de las empresas del sector, Salgado consideró que resulta «muy difícil generalizar, porque hay empresas que tienen trabajo y otras que no». «Hay que pensarlo más allá del sector porque se habla de que se viene un nuevo país, de que algunas empresas tendrán que reinventarse, inclusive también en el sector industrial. Entonces, tenemos que pensar más que en un alivio para el sector, en lo que la sociedad necesita», reflexionó.
«Si tenemos mayores costos logísticos, como venimos viendo que llevar una producción de Jujuy a Buenos Aires es más caro que llevarla de Buenos Aires a China, todo termina repercutiendo en nuestros costos y también en la competitividad de nuestras industrias, que están cerrando», alertó, aunque resaltó que «se pide competitividad, pero no se les dan a esas industrias los elementos para que puedan ser competitivas». «Es una contradicción. Queremos que las industrias argentinas compitan con el mundo, pero las hacemos producir con rutas destruidas y costos imposibles», criticó.
Deudas del Estado con contratistas
Con respecto a las deudas que la Nación mantiene con empresas contratistas, otro de los puntos que mencionó la declaración de Camarco, Salgado recordó que existen «deudas anteriores a esta gestión y de esta gestión». «Otra vez se está hablando de pagar con bonos. Es muy difícil determinar qué le sirve a cada empresa», marcó. «No es lo mismo pagar con un bono que con plata. Los bonos se licúan. Las empresas necesitan efectivo para pagar sueldos», explicó.
Situación del sector en Chaco
En cuanto a la situación a nivel provincial de las empresas del sector, el dirigente reveló que «no es importante el número de constructoras que han cerrado, pero sí se han achicado y han despedido personal». En tanto, destacó que el mejor parámetro para observar lo que ocurre en el sector es el empleo registrado. Así, reveló que en el Chaco se mantienen en los últimos tiempos unos 4.000 obreros en actividad, tras el pico registrado en 2015 cuando la provincia alcanzó los 15.000 empleos. «Hemos perdido 11.000 puestos de trabajo en la construcción en el Chaco. Eso es una sangría», afirmó.
El acceso a créditos
Con respecto al pedido que hizo Camarco de un programa de créditos hipotecarios acorde al poder adquisitivo de las familias, Salgado analizó los problemas que presenta actualmente el sistema financiero argentino. «Uno de los problemas principales que tiene el crédito en Argentina es que los bancos toman plata a 30, 60, 90 días y tienen que prestar a 30 años. Pero también está el aditamento de que el gobierno nacional y los provinciales toman bastante de ese dinero prestado. Estaría bueno que eso se redujera para que los bancos tengan más dinero disponible para prestar (a la población en general)», expuso. Como propuesta y posible solución, sugirió buscar una forma o «un elemento dentro del mercado de capitales para tomar esos créditos que otorgan los bancos».
Perspectivas
En cuanto a las perspectivas para lo que resta del año, y atado el análisis a la evolución de la actividad económica, el dirigente señaló: «En una reciente entrevista, el presidente de la Cámara (Gustavo Weiss) fue muy negativo. Yo prefiero ser positivo. Entiendo que no es fácil el desafío que tiene el gobierno nacional, pero algunas medidas sí podrían ser distintas, aunque son todas opiniones personales». «Deseo lo mejor para el país, porque si al país le va bien, nos va a ir bien a todos», cerró.
Declaración del 147° Consejo Federal: un acuerdo nacional de urgencia por la infraestructura
En su declaración, como resultado del 147º Consejo Federal, la Cámara Argentina de la Construcción resaltó el «rol esencial que cumple la construcción en el desarrollo integral de la Nación». «La construcción no es solo una actividad económica: es una expresión concreta de la voluntad de crecer, de proyectar futuro y de construir sociedad», acotó el documento.
Las empresas constructoras que forman parte de la entidad advirtieron su preocupación «por la emergencia que atraviesa la infraestructura» en el país. «La falta de mantenimiento, la paralización de obras y la ausencia de un plan integral han generado una deuda de infraestructura que compromete la seguridad vial, la competitividad logística y la calidad de vida de la población», resaltaron, al tiempo que mencionaron que Argentina pierde 25.000 millones de dólares al año por la falta de mantenimiento adecuado.
Avances y limitaciones
Desde Camarco valoraron el inicio del sistema de concesiones viales «como un paso positivo hacia la modernización del sector», pero señalaron que «aún falta mucho trabajo por hacer para que estos mecanismos se traduzcan en mejoras efectivas de la red vial». «En particular –dijeron– debe resolverse el mantenimiento de los 30.000 kilómetros de rutas que no resultan concesionables, y que constituyen una parte vital de la conectividad nacional». «Asimismo, destacamos el esfuerzo de provincias y municipios que han sostenido inversiones en infraestructura, pero advertimos que estos aportes resultan insuficientes frente a los desafíos productivos y sociales que enfrenta el país», plantearon.
Deuda pendiente y falta de claridad
Por otra parte, alertaron que continúa sin resolverse «la deuda histórica del Estado Nacional con las empresas constructoras». «La falta de definición sobre el bono anunciado para su cancelación genera incertidumbre y agrava la crisis financiera del sector. Cada día de demora implica más empresas al borde del colapso y más empleos en riesgo», subrayaron.
Crisis del sector privado
En otro apartado, indicaron que la situación económica general también ha impactado en la obra privada, reduciendo proyectos y frenando inversiones. «Las empresas constructoras, en todos los segmentos, atraviesan una crisis profunda por ser el sector donde más se ha sentido el ajuste. La caída de la actividad golpea directamente a miles de trabajadores y a más de 60 ramas de la economía vinculadas», marcaron.
Llamado a la acción
En vistas de ese diagnóstico, el Consejo Federal hizo un llamado urgente a todos los actores políticos, sociales y económicos para diseñar y ejecutar un plan nacional de infraestructura. «Este plan debe ser una política de Estado, con horizonte de largo plazo», definieron, y enumeraron lo que deberá incluir:
- Reactivación inmediata de las obras paralizadas.
- Reconocimiento y cancelación de la deuda del Estado con las empresas constructoras.
- Normalización de la ejecución de fondos específicos, como los destinados al Sistema Vial Integrado (SISVIAL) o el Fondo Hídrico.
- Un programa federal de infraestructura que abarque rutas, ferrocarriles, puertos, energía, agua y saneamiento.
- Mecanismos mixtos de financiamiento que integren al sector privado.
- Promoción de las medidas necesarias para activar un programa de créditos hipotecarios acordes a la capacidad adquisitiva del conjunto de las familias.
- Políticas de transparencia y eficiencia en la ejecución de obras.
- Promoción del empleo formal y la capacitación en oficios vinculados a la construcción.
«La infraestructura no es una inversión prescindible ni una variable de ajuste: es la base del desarrollo nacional. La construcción es motor de empleo, producción y crecimiento. Sin un plan de infraestructura, la Argentina no podrá crecer», resaltaron desde el Consejo Federal de Camarco, convocando así «a un acuerdo nacional de urgencia por la infraestructura, que comprometa a todos los actores públicos y privados en la tarea de construir el futuro del país».
En primer lugar, Camarco alertó sobre la emergencia en infraestructura y pidió un acuerdo nacional. A continuación, Salgado señaló que los fondos del Sisvial y del Fondo Hídrico no se aplican por el argumento del déficit cero. Además, criticó que para hacer un bacheo se requiera licitación y pidió un mecanismo más ágil. Por último, advirtió que Argentina pierde 25.000 millones de dólares al año por falta de mantenimiento.
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