Sumampa vivió una multitudinaria fiesta patria con el Concurso Nacional de Asado con Cuero y Locro Criollo
La tradicional fiesta patria volvió a brillar con cocineros desplegando todo su talento y turistas disfrutando de una jornada cargada de identidad santiagueña. El evento ya se consolidó como uno de los encuentros culturales más importantes de la región.
La ciudad de Sumampa volvió a convertirse este 25 de Mayo en el epicentro de una de las celebraciones populares más convocantes del sur santiagueño con la realización de la 11ª edición del Concurso Nacional de Asado con Cuero y Locro Criollo, un evento que reunió a miles de vecinos y turistas.
Desde muy temprano, el predio municipal comenzó a recibir visitantes de distintos puntos de la provincia y del país. Familias enteras, grupos de amigos y turistas de Chaco, Córdoba, Santa Fe, Mendoza, Catamarca y Buenos Aires llegaron hasta Sumampa para disfrutar de una fiesta que año tras año continúa creciendo.
Locro criollo: tradición que se cocina desde la madrugada
Uno de los grandes protagonistas de la jornada fue, como ocurre tradicionalmente, el locro criollo. Los cocineros comenzaron a trabajar durante la madrugada para tener listos los platos que luego fueron evaluados por el jurado y degustados por el público. Muchos de ellos aseguraron que iniciaron la preparación entre las 3 y las 5 de la mañana, luego de varias jornadas organizando ingredientes y afinando detalles.
«Siempre es como la primera vez porque tenés expectativas», expresó una de las participantes del certamen de locro, quien destacó además el trabajo familiar detrás de cada olla.
Asado con cuero: hasta diez horas de fuego constante
El concurso de asado con cuero también captó la atención de los asistentes. Los participantes comenzaron a trabajar desde la tarde y noche del día anterior para lograr la cocción ideal de los distintos cortes. Algunos aseguraron que el asado demandó hasta diez horas de fuego constante, dependiendo del tamaño del animal y del tipo de preparación elegida.
Muchos de los asadores coincidieron en destacar el clima de camaradería y el fuerte espíritu tradicionalista que caracteriza al festival. «Es un sueño volver a Sumampa», contó uno de los participantes llegados desde Chaco.
Incluso el campeón de la edición anterior volvió a participar este año y confesó que ganar en Santiago del Estero «no es fácil», debido al gran nivel de los cocineros. Aun así, aseguró que el verdadero valor del festival pasa por compartir las tradiciones y mantener vivas las costumbres populares argentinas.
Música, danza y carreras de burros
Durante toda la jornada, el predio se llenó de música folklórica, academias de danza, puestos de artesanos y espectáculos culturales. Uno de los momentos más esperados volvió a ser el de las tradicionales carreras de burros, un clásico de la fiesta que cada año convoca a cientos de personas alrededor de la pista.
El escenario principal contó con la participación de reconocidos artistas como Marcelo Toledo, El Mestizo, Caroso Monge y Franco Escobedo, entre otros.
El intendente Bernasconi: «El festival ya se ganó un lugar en el calendario turístico nacional»
El intendente Fernando Bernasconi destacó el crecimiento sostenido que tuvo el evento desde su creación en 2015 y aseguró que el festival «ya se ganó un lugar dentro del calendario turístico nacional». También remarcó el impacto económico que genera para Sumampa y para las ciudades vecinas, especialmente en rubros vinculados a la gastronomía, hotelería y comercio.
Una fiesta que crece año a año
Con miles de personas recorriendo el predio, degustando comidas típicas y disfrutando de las tradiciones criollas, Sumampa volvió a vivir un 25 de Mayo inolvidable. El evento ya se consolidó como uno de los encuentros culturales más importantes de la región y un orgullo para todo Santiago del Estero.
La receta del éxito: tradición, familia y mucho fuego
El asado con cuero, el locro criollo, las carreras de burros y la música folklórica son los ingredientes de una fórmula que funciona. Detrás de cada olla y cada asador hay familias enteras que madrugan, que ponen el cuerpo y el corazón para mantener vivas las tradiciones. Sumampa lo entendió hace once años y hoy cosecha los frutos: una fiesta patria que crece, que convoca y que emociona. Porque la identidad no se declama: se cocina, se baila y se comparte. Y en Sumampa, eso lo saben mejor que nadie.
