Supermercadistas destacan leve repunte en ventas, pero alertan por costos, presión impositiva y caída del consumo
En declaraciones a CIUDAD TV, Miguel Simons, referente de la Cámara de Supermercadistas del Chaco, analizó la actualidad del sector y señaló que, si bien se registró una leve recuperación en las ventas durante los últimos días, el panorama general continúa siendo complejo por la caída del poder adquisitivo y el aumento de costos.
El dirigente explicó que la mejora estuvo vinculada al momento del mes y al uso de tarjetas de crédito, ya que coincidió con el período de renovación de los límites. «Eso ayudó a tener una mejor performance en ventas, sobre todo en frutas y verduras, que venían bastante caídas», indicó. «Pero fue más un espejismo que una recuperación real. Cuando se termine el efecto de la tarjeta, las ventas vuelven a caer», advirtió a este medio.
Sin embargo, Simons señaló que comienzan a sentirse aumentos vinculados al dólar y a los costos logísticos. En ese sentido, mencionó que productos como el chocolate, cuyos insumos son mayormente importados, ya reflejan subas, y anticipó que el impacto será más visible en los próximos meses. También señaló incrementos en materiales de packaging como plásticos y tetrabriks, con subas de entre el 2% y el 10%, y remarcó que los productos descartables, como bolsas y bandejas, aumentaron entre un 15% y un 20%. «Todo eso después se traslada al precio final. El supermercadista no se lo puede comer», explicó.
Inflación y rentabilidad
Simons sostuvo que la inflación continúa sin mostrar una baja significativa y consideró difícil alcanzar las metas oficiales. «Muchos precios todavía están contenidos porque los comerciantes reducen su rentabilidad para poder vender», afirmó. En esa línea, aseguró que la verdadera evolución de los precios se verá recién cuando la población recupere capacidad de consumo. «Hoy el que vende está ganando lo mínimo para no cerrar. No es un negocio rentable, es una cuestión de supervivencia», graficó.
En cuanto a la situación estructural, cuestionó la presión impositiva y el costo laboral. Señaló que los aportes patronales representan casi la mitad del salario de un trabajador, lo que dificulta la formalización, especialmente en pequeños comercios. También criticó que la reforma laboral en discusión no introduce cambios de fondo para las pymes y advirtió sobre el impacto de los juicios laborales. «Contratar a un empleado es un riesgo enorme. Si algo sale mal, un juicio te puede quebrar. Así es imposible crecer», sostuvo.
Caída del consumo y medios de pago
El referente del sector también puso el foco en la caída del consumo, producto de salarios estancados, jubilaciones bajas y el crecimiento del trabajo informal. «Hoy la torta se divide cada vez más y alcanza menos», graficó. En ese contexto, indicó que los supermercados de proximidad son de los más afectados, mientras que las grandes cadenas registran caídas más pronunciadas en volumen. «El vecino ya no compra de más. Va al súper con la calculadora en la mano y solo lo justo», describió.
Por otra parte, se refirió al uso de medios de pago y cuestionó los altos costos de las tarjetas de crédito, que —según indicó— pueden representar hasta un 14% del valor de una operación entre comisiones e impuestos. En contraposición, planteó la necesidad de avanzar hacia sistemas más eficientes como el modelo brasileño PIX, que permite operar sin costos financieros. «En Brasil, el PIX revolucionó los pagos. Acá seguimos atados a un sistema que le come la ganancia a todos», comparó.
En primer lugar, Simons destacó que las ventas repuntaron levemente por el efecto de las tarjetas, pero no por una mejora real en el bolsillo de la gente. A continuación, advirtió que los costos logísticos y de insumos importados ya están presionando al alza. Además, criticó duramente la presión impositiva y los costos laborales como freno para la formalización y el crecimiento de las pymes. Por último, insistió en que sin recuperación del poder adquisitivo no habrá mejora sostenible en el consumo.
Finalmente, Simons remarcó la necesidad de políticas que impulsen el consumo y acompañen a las pymes, y sostuvo que el rol del Estado debería centrarse en regular y generar condiciones para el crecimiento económico sin distorsiones. «No pedimos favores, pedimos reglas claras. Que no nos ahoguen con impuestos y que la gente vuelva a tener plata para llenar el carrito», concluyó.
¿Sos supermercadista, trabajás en el rubro o simplemente hacés las compras de tu casa? ¿Notás que los precios suben o que tu poder adquisitivo alcanza para menos? Contanos tu experiencia. El consumo nos afecta a todos los días.
