Título:Estados Unidos giró u$s808 millones a la Argentina para pagar deuda con el FMI


Es el tercer rescate financiero de la administración Trump en tres meses. El gobierno usa nueva deuda para cubrir vencimientos, en medio de una crítica escasez de reservas.

El gobierno de Donald Trump envió otros 808 millones de dólares a la Argentina para que el país pueda afrontar un vencimiento con el Fondo Monetario Internacional (FMI) por 833 millones de dólares, que vence en las próximas horas. Se trata del tercer desembolso del Tesoro estadounidense en los últimos tres meses, en un esquema que críticos describen como “deuda para financiar más deuda”.

El ministro de Economía, Luis Caputo, vuelve a aplicar la misma fórmula: cubrir compromisos externos tomando nuevo financiamiento, en un contexto donde las reservas del Banco Central no alcanzan para cumplir con el agresivo cronograma de pagos. Aunque en enero el BCRA logró comprar divisas por primera vez en casi un año, la acumulación neta sigue siendo insuficiente.

¿Por qué se necesita este rescate?
Argentina enfrenta una sangría estructural de divisas. En 2025, sólo por compras de dólares de personas físicas se perdieron 32.000 millones de dólares netos, un récord histórico. A eso se suman:

  • Turismo al exterior: egresos por u$s7.200 millones en 2025.
  • Pago de intereses de deuda: u$s10.200 millones en el año.
  • Déficit en la cuenta de servicios: casi u$s11.000 millones.

Estas salidas se compensaron con superávit comercial (u$s19.200 millones, impulsado por el campo) y, principalmente, con nueva deuda: préstamos del FMI, swaps con EE.UU. y China, y emisión de obligaciones negociables en dólares.

Un esquema frágil
Analistas advierten que la estabilidad cambiaria se basa en un endeudamiento privado que, en parte, se usa para “bicicleta financiera” (carry trade): tomar dólares baratos, venderlos por pesos e invertir en instrumentos locales, apostando a que el tipo de cambio no saltará.

“El sostenimiento del endeudamiento privado en moneda extranjera y la moderación de la fuga de capitales son condiciones necesarias para que el BCRA siga acumulando reservas”, explica un informe de la Fundación FIDE, que dirige la ex presidenta del Banco Central Mercedes Marcó del Pont.

La otra cara: la economía real
Mientras el gobierno apuesta a “ganar tiempo” hasta volver a los mercados voluntarios de crédito, la economía real sufre: cierres de fábricas, despidos masivos y una caída brutal del consumo por pérdida de poder adquisitivo. Para la mayoría de los argentinos, este endeudamiento no resuelve sus problemas cotidianos, sino que hipoteca el futuro.

El salvataje de EE.UU. evita un crack financiero inmediato, pero no modifica la lógica de fondo: un país que gasta más dólares de los que genera y depende de préstamos externos para tapar agujeros, en un círculo que la historia reciente ya mostró como peligroso.

¿Creés que este modelo de financiamiento es sostenible? ¿Qué consecuencias puede tener para la economía cotidiana de los argentinos? Dejanos tu opinión.