Tragedia en Chumbicha: una nena de 8 años murió tras descompensarse mientras jugaba al fútbol
Chumbicha, Catamarca, 20 de enero de 2026 – Un manto de dolor y consternación cubre la localidad catamarqueña de Chumbicha. Una niña de apenas 8 años falleció la noche del lunes después de descompensarse de manera súbita mientras jugaba al fútbol con otros niños en un predio del barrio San Isidro. El hecho, ocurrido alrededor de las 20 horas, conmocionó a la comunidad y dejó a familiares y vecinos sumidos en una profunda tristeza.
Según los primeros testimonios, la pequeña participaba de un partido recreativo cuando, inesperadamente, se desplomó en el campo de juego. Ante la mirada atónita de sus amigos, adultos que se encontraban en el lugar la auxiliaron de inmediato y la trasladaron de urgencia en un vehículo particular al Hospital Roberto Ramón Carro.
Los esfuerzos por reanimarla fueron infructuosos. Los profesionales médicos del nosocomio constataron su fallecimiento minutos después de su ingreso, lo que generó un desgarrador impacto entre quienes la acompañaban.
La comunidad abraza a la familia en el dolor
Al conocerse la noticia, familiares y vecinos se acercaron tanto al hospital como a la vivienda de la familia, buscando contenerlos en medio de la pérdida irreparable. Las calles del barrio San Isidro, que horas antes resonaban con las risas de un juego, ahora guardan un silencio pesado.
Las autoridades judiciales ya tomaron intervención para llevar a cabo las actuaciones de rigor y determinar las causas precisas de la descompensación y posterior deceso, un trámite necesario que no alivia, sin embargo, la inmensidad del dolor.
Una tragedia que sacude los cimientos
La muerte de una niña en pleno juego, un momento que simboliza la inocencia y la vitalidad, golpea con una fuerza especial. El episodio deja una comunidad en estado de shock, preguntándose cómo algo así pudo suceder, y uniendo su pesar en un abrazo colectivo para una familia destrozada.
Mientras las pesquisas continúan, el único consuelo posible en Chumbicha es el de la compañía silenciosa. La memoria de la pequeña jugando feliz queda como un recuerdo eterno, en medio de un vacío que, hoy, parece imposible de llenar.
