Tras avanzar con la reforma laboral, Milei busca consolidar su agenda legislativa antes del 1° de marzo

El oficialismo celebra la media sanción de la ley de modernización laboral y la aprobación en Diputados de la reforma penal juvenil. Ahora, el objetivo es que los textos no sufran modificaciones en su trámite final y llegar con ambas leyes sancionadas a la apertura de sesiones ordinarias.

15 de Febrero, 2026

¿Se terminó la sequía legislativa? Después de un 2025 con más tropiezos que victorias, el oficialismo logró esta dos avances de alto impacto: la media sanción de la ley de modernización laboral en el Senado y la aprobación en Diputados de la reforma penal juvenil, que incluye la baja en la edad de imputabilidad.

En la Casa Rosada lo celebran con un dato que repiten como mantra: se trata de iniciativas que ningún gobierno había conseguido modificar desde 1983.

Los números del triunfo

El resultado en ambas cámaras fue contundente:

  • Reforma laboral: 42 votos en el Senado.
  • Régimen penal juvenil: 149 votos en Diputados.

Detrás de esos números hay una gestión política que el oficialismo define como «eficaz y precisa». Diego Santilli destrabó conversaciones con gobernadores; Santiago Caputo mantuvo diálogos con la CGT. Y Milei, según fuentes oficiales, asumió que para avanzar con leyes «definitorias» debía actuar con pragmatismo: negoció con todos los sectores, incluida la denominada «casta», y priorizó el resultado final por encima de las diferencias discursivas.

El objetivo: llegar al 1° de marzo con las dos leyes

La consigna ahora es clara: evitar que los textos sufran modificaciones en la otra cámara. Ni siquiera a pedido del PRO u otros aliados parlamentarios. El objetivo es que el trámite no se dilate y que Milei pueda inaugurar el período de sesiones ordinarias el 1° de marzo con ambas reformas consolidadas.

Sería, para el Gobierno, una señal de gobernabilidad y de capacidad para construir mayorías en un Congreso fragmentado.

La economía, el verdadero examen

Sin embargo, en el oficialismo admiten que los logros parlamentarios no alcanzan por sí solos. La actividad no termina de despegar y ese es hoy el principal foco de preocupación de los industriales. La Unión Industrial Argentina volvió a plantearle el tema al ministro de Economía, Luis Caputo.

Los números reflejan esa tensión:

  • Capacidad instalada de la industria: 53,8%.
  • Inflación de enero: 2,9% (alimentos: 4,1%).
  • Canasta básica: creció por encima del índice general.
  • Salarios registrados 2025: +28,8% vs. inflación del 31,5% (pérdida de poder adquisitivo).
  • Sector público: ingresos 17 puntos por debajo de la inflación.

Esa dinámica explica la debilidad del consumo y golpea en particular a la industria local.

La estrategia de Caputo

El ministro de Economía es consciente del escenario. Por ahora, su estrategia prioriza:

  • Mantener el dólar estable.
  • Recomponer reservas: el Banco Central compró más de USD 2.050 millones desde que comenzó el año.
  • Sostener el carry trade.
  • Avanzar con la apertura de importaciones.

En el equipo económico y en la Presidencia asumen que marzo será un mes clave. Con hermetismo, evalúan distintas medidas. Entre ellas, la posibilidad de impulsar el crédito para pymes como herramienta para dinamizar la actividad.

Lo que viene

El Gobierno celebra la victoria legislativa y busca capitalizarla políticamente. Pero sabe que el verdadero examen se juega en la economía real, donde los indicadores todavía no acompañan el optimismo oficial.

La pregunta que queda flotando es si el impulso político alcanzará para sostener la gestión en un contexto donde los bolsillos siguen sintiendo el ajuste.

¿Creés que estas reformas van a mejorar la economía?
¿Sentís algún cambio en tu bolsillo o en tu trabajo?

Detrás de cada ley hay una promesa de cambio. Pero las leyes no llenan la heladera ni pagan las cuentas. Eso depende de lo que pase después.

El 1° de marzo Milei hablará al país. Ojalá tenga algo más que celebrar.