¿Tu pareja te da la espalda al dormir? La ciencia dice que es normal (y no es mala señal)
Un estudio de la Universidad de Hertfordshire analizó los hábitos de más de 1.000 personas y reveló que es la postura más común. Lo que realmente importa para la satisfacción en la relación es el contacto físico y la cercanía, no la posición.
¿Alguna vez te despertaste y tu pareja estaba de espaldas a ti, y una duda silenciosa cruzó tu mente? La postura al dormir ha sido por mucho tiempo un código secreto que intentamos descifrar en nuestras relaciones. Sin embargo, un estudio científico viene a traer calma y datos concretos: dar la espalda es la forma más frecuente de dormir en pareja y no es señal de problemas.
La investigación, dirigida por el profesor Richard Wiseman de la Universidad de Hertfordshire en el Reino Unido y presentada en el Festival Internacional de Ciencia de Edimburgo, analizó los hábitos de sueño de más de 1.000 personas, buscando conexiones entre la posición nocturna, la personalidad y la satisfacción conyugal.
Los números que derriban el mito
Los resultados son claros y sorprendentes para quienes creían que dormir entrelazados era la norma:
- 42% de las parejas duermen espalda con espalda. Es, con diferencia, la postura más común.
- 31% duerme en la misma dirección.
- Solo un 4% lo hace frente a frente.
La verdadera clave no es la posición, sino la proximidad
El estudio descubrió que el indicador más fuerte de satisfacción en la pareja no es hacia dónde miran, sino qué tan cerca están y si hay contacto.
- Alto contacto, alta satisfacción: Un abrumador 94% de las parejas que mantenían contacto físico durante la noche reportaron altos niveles de felicidad en su relación.
- Sin contacto, menor satisfacción: Este porcentaje caía al 68% entre quienes no tenían contacto alguno.
- Cercanía vs. distancia: El 86% de quienes dormían a menos de 2.5 cm (una pulgada) de su pareja se declararon satisfechos, frente a solo un 66% de aquellos que descansaban a más de 76 cm (30 pulgadas) de distancia.
¿Qué revela realmente dormir de espaldas?
El profesor Wiseman aclara que dar la espalda no equivale a un distanciamiento emocional. En la mayoría de los casos, responde a factores prácticos y de personalidad:
- Búsqueda de confort: Es una postura cómoda y funcional para dormir profundamente.
- Regulación de temperatura: Permite evitar el sobrecalentamiento corporal.
- Hábitos personales: Simplemente, puede ser la posición en la que esa persona siempre ha dormido mejor.
- Rasgos de personalidad: El estudio también halló que las personas extrovertidas tienden a dormir más cerca, mientras que las creativas suelen preferir el lado izquierdo de la cama.
Conclusión: Deja de analizar la posición y fíjate en la conexión
La próxima vez que tu pareja se gire y te dé la espalda, respira tranquilo/a. La ciencia sugiere que es lo más normal del mundo. En lugar de descifrar ángulos corporales, observa las señales de conexión durante el día y, si hay intimidad al dormir, valora ese contacto cercano (un pie que se toca, una mano que busca a la otra), que es el verdadero termómetro del bienestar en la relación según los datos.
Así que, abandona la paranoia nocturna. Un buen descanso, aunque sea espalda con espalda, probablemente sea una señal de una relación lo suficientemente cómoda y segura como para que cada uno descanse a su manera.
