Vaivenes producto del conflicto en Medio Oriente: advierten que la baja del petróleo no se reflejará en los surtidores
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Afirman que no puede darse en lo inmediato, pero no descartan que si baja el crudo, luego se traslade a las bocas de expendio final.
El comportamiento del precio internacional del petróleo volvió a instalar interrogantes sobre su impacto en el mercado argentino de combustibles, tras las recientes declaraciones del presidente norteamericano Donald Trump sobre una tregua en los ataques a Irán y un posible acuerdo entre naciones que traiga certidumbre a nivel global, atento a que por el país atacado que controla el estrecho de Ormuz circula cerca del 25% del crudo que se comercializa en el mundo. «Si la tregua se consolida, el petróleo va a bajar. Pero acá el tema es cuándo y cómo se traslada eso a los surtidores», explicó a este medio un analista energético.
Una situación particular en Argentina
Oscar Gaona, referente del mercado de los estacioneros, sostuvo a NORTE que la Argentina atraviesa una situación particular, marcada por un retraso en los precios internos tras el congelamiento aplicado semanas atrás por parte del gobierno nacional como una acción para frenar el natural traslado del precio del combustible a la inflación, principal activo que defiende la Casa Rosada. «Cuando se fijaron los precios, estábamos entre un 25 y un 30% por debajo de lo que se denomina el valor de importación del combustible», explicó.
En ese sentido, remarcó que esta distorsión impide que una eventual caída del crudo se traduzca de inmediato en una reducción para los consumidores. «Lo más probable es que en estos primeros días, aunque baje el precio del crudo, todavía no tengamos ninguna modificación», afirmó. «Estamos arrancando desde un piso muy bajo. Primero hay que recuperar el terreno perdido antes de pensar en una baja», agregó el especialista.
Importaciones y competitividad
Gaona detalló que el escenario actual también está condicionado por la apertura de importaciones, lo que obliga a las petroleras a mantenerse competitivas. «Hoy está totalmente liberada la importación de combustible. Por lo tanto, no pueden darse el lujo de vender con una referencia de 109 dólares si el crudo baja, porque cualquier empresa puede traer producto más barato desde el exterior», advirtió. «Si las petroleras no bajan los precios, van a perder mercado frente a los importadores. Esa presión va a existir», señaló.
Bajo este esquema, el especialista señaló que los ajustes serán inevitables, aunque no inmediatos: «Se van a ver obligados a readecuar rápidamente sus precios al valor del crudo internacional para impedir que otras petroleras ingresen con precios más bajos». No obstante, insistió en que el traslado a los surtidores dependerá de la consolidación de la tendencia internacional. «Hasta que esto se estabilice y se equilibre, los precios no van a bajar. Después, cuando sí baje el crudo, ahí se va a sentir en el surtidor», sostuvo.
Caída en las ventas en marzo
El impacto de los aumentos recientes ya se hace sentir con claridad en la demanda. Según Gaona, las subas acumuladas en marzo generaron un freno significativo en el consumo. «Estos aumentos fueron muy fuertes y realmente se sintieron en los volúmenes de venta. Nadie está logrando llegar a los niveles del año pasado», indicó. De acuerdo con sus estimaciones, la retracción oscila entre el 15 y el 18% tanto en naftas como en gasoil. «Tenemos una caída de ventas muy fuerte, producto de una economía estancada y de aumentos que en algunos casos fueron incluso superiores a la inflación», señaló.
En ese contexto, explicó que la menor demanda amortigua parcialmente los efectos de eventuales restricciones en la oferta. «A pesar de que hay cupos, no se va a sentir demasiado porque hay una disminución importante en el consumo», concluyó. «La gente no deja de comer, pero sí de usar el auto. La caída en la demanda es la respuesta del bolsillo a precios que ya no se pueden pagar», reflexionó.
En primer lugar, el congelamiento de precios aplicado por el gobierno dejó un retraso del 25 al 30% respecto al valor de importación. A continuación, cualquier baja del petróleo primero debería cerrar esa brecha antes de llegar a los surtidores. Además, la apertura de las importaciones obliga a las petroleras a ser competitivas o perder mercado. Por último, la caída del consumo (15-18%) es una señal de que los precios actuales ya son insostenibles para muchos hogares.
¿Notaste la baja en el precio del petróleo en los medios? ¿Ya se reflejó en la estación de servicio donde cargás? Compartí tu experiencia. El precio de los combustibles nos afecta a todos.
