Se disparan los concursos preventivos: la lista de empresas que buscan salvarse de la quiebra
Goldmund (Peabody), Italar, Hilados S.A. y Alic son algunas de las firmas que recurrieron a la Justicia para reestructurar sus deudas. El consumo caído, las importaciones y el fin de la obra pública golpean a todos los sectores.
El inicio de 2026 dejó al descubierto un fenómeno que se replica en toda la economía: empresas medianas y grandes acuden a la Justicia para intentar ordenar sus pasivos o directamente liquidar sus operaciones. La lista crece semana a semana y atraviesa rubros tan diversos como electrodomésticos, agro, textil e iluminación.
Detrás de cada concurso hay un patrón común: caída del consumo, competencia de productos importados, dificultades para acceder al crédito, presión de costos y cambios estructurales en los mercados.
Electrodomésticos y retail: el consumo no alcanza
Goldmund, propietaria de la marca Peabody, solicitó en marzo la apertura de su concurso preventivo de acreedores. La firma, especializada en pequeños electrodomésticos, enfrenta una caída del consumo y una competencia cada vez más intensa de productos importados.
Más grave es el final de Garbarino. El Juzgado Nacional en lo Comercial N°7 decretó la quiebra definitiva de la histórica cadena, tras más de cuatro años de proceso judicial y el fracaso del salvataje. Llegó a tener 300 sucursales y 5.000 empleados. Terminó con tres locales y menos de 20 trabajadores.
Agro: el riesgo del apalancamiento
Italar SRL, empresa agrícola de Charata (Chaco), solicitó su concurso preventivo tras años de expansión financiada con deuda bancaria y bursátil. Acumula pasivos por más de $16.200 millones y más de 40 cheques rechazados.
Según explicó ante la Justicia, llegó a perder hasta el 95% de su capacidad productiva por campañas adversas. El caso expone los riesgos de los modelos productivos altamente apalancados cuando se combinan factores climáticos adversos con el cierre del crédito.
Otro proceso resonante es la quiebra de Bioceres S.A., la sociedad original del grupo biotecnológico rosarino. Acumula deudas por u$s39 millones y patrimonio neto negativo. El juez Fernando Mecoli decretó la apertura del proceso falencial tras reconocer el estado de cesación de pagos.
Textil: la industria más golpeada
Hilados S.A., del grupo TN & Platex, recurrió al concurso preventivo para reordenar su estructura financiera. La empresa explicó que el deterioro responde al crecimiento de la indumentaria importada, la desregulación de ventas digitales del exterior y el avance del mercado de ropa usada.
A esto se suman altos costos financieros y un desplome de la actividad que obliga a evaluar la venta de activos no estratégicos para evitar el cierre definitivo.
Emilio Alal S.A., con más de un siglo de historia y plantas en Goya (Corrientes) y Villa Ángela (Chaco), también formalizó su concurso. Atribuyó la crisis a la caída del consumo, la apertura de importaciones, el aumento de costos (energía e insumos) y la falta de financiamiento.
La empresa ya paralizó su división industrial y analiza reconvertirse hacia la comercialización de materia prima y la importación de productos terminados.
Iluminación: el impacto de la obra pública paralizada
Alic S.A., firma dedicada a la comercialización de lámparas LED y luminarias, solicitó su concurso preventivo ante el Juzgado Comercial N°25. En su presentación, atribuyó la caída de ventas a la paralización de la obra pública, que redujo drásticamente la demanda del sector construcción y proyectos de infraestructura.
Un patrón que se repite
En conjunto, estos casos muestran que los procesos concursales volvieron a instalarse como una herramienta cada vez más frecuente. Aunque cada situación tiene su propia dinámica, los factores comunes son claros: consumo debilitado, costos financieros elevados, mayor competencia externa y cambios estructurales en los mercados.
Para muchas compañías, recurrir a la Justicia es la última instancia para intentar reordenar sus cuentas y ganar tiempo frente a un escenario económico todavía incierto.
¿Conocés alguna empresa de tu zona que esté atravesando una situación similar? ¿Cómo ves el panorama para los negocios locales? Dejanos tu opinión en los comentarios.
