La falacia de la AUH: el recorte en asistencia social es récord

En términos absolutos, el mayor recorte que hizo Milei recae justamente en los programas de asistencia social. En marzo de este año, tuvieron un recorte interanual del 8,8%, mientras que la AUH cayó un 11,8% interanual. Los datos desmienten el relato oficial.

Aferrado al dato de que la Asignación Universal por Hijo (AUH) aumentó más del 70% en términos reales desde que asumió la presidencia, Javier Milei intenta combatir la idea de que su gobierno desatiende a los más pobres. Sin embargo, hay cifras que desarman el discurso oficial: del recorte de más de 10 puntos del PBI que hizo en el gasto público desde diciembre de 2023, casi 2 puntos se explican por el ajuste en el resto de los programas sociales. «Milei muestra la AUH, pero esconde todo lo demás. Los programas de asistencia social no son solo la AUH. Y ahí es donde más recortó», explicó a este medio un analista en políticas sociales.

Pérdida de poder adquisitivo

No sólo eso. La combinación de la AUH y la Tarjeta Alimentar viene perdiendo poder de compra desde noviembre de 2024 en relación con las canastas de consumo, la total y la alimentaria, según un estudio de la Universidad Católica Argentina (UCA). Esta tendencia se agravó en los últimos cinco meses por el crecimiento de esas canastas por encima de la inflación, índice por el que se actualiza la AUH. «El gobierno ajusta la AUH por inflación, pero la canasta de alimentos sube más que la inflación general. Eso significa que la AUH alcanza para menos comida cada mes», señaló el analista.

El mayor recorte está en los programas sociales

En términos absolutos, el mayor recorte que hizo Milei recae justamente en los programas de asistencia social, que perdieron más de $20,8 billones, según un cálculo del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), sobre un ajuste total de $121,7 billones, a precios constantes de febrero de 2026. «Los programas sociales representaron el mayor aporte en la reducción del gasto primario, con una participación del 16,3%, seguidos por las transferencias no automáticas totales a provincias (16,1%) y la inversión real directa (15,2%). En una segunda categoría se encuentra el gasto en subsidios a la energía, que contribuyó con el 13,2% a la disminución, las jubilaciones y pensiones contributivas con el 11,1% y los salarios con un 10,8%», dice el informe del instituto que dirige Nadin Argañaraz. «El ajuste más grande no fue en los políticos ni en los privilegios. Fue en la asistencia a los más pobres. Eso es un dato objetivo», afirmó el analista.

Caída interanual de la AUH

Coincide la información publicada esta semana por la consultora Analytica. En marzo de este año, los programas sociales tuvieron un recorte interanual del 8,8%, mientras que la AUH cayó un 11,8% interanual, un poco por debajo de las asignaciones familiares, que perdieron un 12,3%. En el primer trimestre, los programas sociales cayeron un 29,8% interanual. La AUH y las asignaciones familiares, un 3,7%. «No es un ajuste marginal. Es una caída enorme. Y lo peor es que se profundiza mes a mes», advirtió el especialista.

La eliminación del plan Volver al Trabajo

La información se conoce la misma semana en la que el gobierno dispuso la eliminación del plan Volver al Trabajo, con casi un millón de beneficiarios, que cobraban $78.000 por mes. Esto implica el retiro de casi $1 billón por año en asistencia. «Un millón de personas se quedan sin ese ingreso. Eso no es ‘reorientar recursos’, es dejar a la gente sin un peso», denunció el analista.

En un comunicado, el Ministerio de Capital Humano reivindicó la cancelación de ese programa, sostuvo que el gobierno «reorienta los recursos hacia políticas de mayor impacto social» y afirmó que el organismo «fortaleció las prestaciones de la seguridad social con foco en la niñez, la adolescencia y la familia». Según el informe del CEPA, es mentira. La Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia sufrió un ajuste del 74% en febrero respecto del mismo mes de 2023, según datos del Centro de Economía Política Argentina (CEPA). Esto implicó en la práctica la eliminación de programas como Apoyo al Plan Nacional de Primera Infancia y Plan Nacional de Protección Social. El programa para asistir a comedores comunitarios y merenderos tuvo un recorte del 75%. «Decir que fortalecés la niñez mientras le sacás el 74% del presupuesto a la Secretaría de Niñez es un oxímoron. No hay vuelta que darle», sentenció el especialista.

El ajuste se profundiza en 2026

El gobierno de Milei recortó los programas destinados a asistir a los más pobres, incluso si sólo se computan aquellos de transferencias directas. El ajuste se va a profundizar durante lo que resta del año, según los datos del presupuesto 2026. Así lo muestra un trabajo de la Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia (ACIJ), que compara los fondos destinados por el Estado a AUH, Tarjeta Alimentar y Becas Progresar desde 2022. La sumatoria indica que, a precios constantes de 2026, el total de transferencias a niños, niñas y adolescentes en 2022 fue de $11,3 billones; en 2023, $9,8 billones; en 2024, $10,2 billones; y en 2025, $10,3 billones. El presupuesto 2026 contempla transferencias por AUH, Tarjeta Alimentar y Becas Progresar por un total de $9 billones. El recorte entre 2022 y lo presupuestado en 2026 es del 20%. «En cuatro años, se redujo un 20% la ayuda a los chicos. Eso es una decisión política. No es falta de plata», concluyó el analista.

Menos cobertura de la canasta básica

Si se toma solo la combinación AUH y Tarjeta Alimentar, el aumento entre lo ejecutado en 2023 y en 2025 es del 22%. El problema surge en este punto de lo advertido por el Observatorio de la Deuda Social de la UCA, que monitorea el porcentaje de cobertura de estas transferencias sobre la Canasta Básica Total (CBT) y la Canasta Básica Alimentaria (CBA). Mientras que en noviembre de 2024, cubrían alrededor del 52% de la CBA y un 23% de la CBT para un hogar de dos adultos y dos niños, en febrero de 2026 alcanzan al 44,8% de la CBA y al 20,6% de la CBT. «La AUH y la Tarjeta Alimentar subieron en pesos, pero perdieron contra la inflación de los alimentos. Alcanzan para menos comida. Eso es lo que duele en la mesa de los pobres», concluyó el especialista.

En primer lugar, los programas sociales fueron el rubro con mayor recorte absoluto del gasto público: $20,8 billones. A continuación, la AUH cayó un 11,8% interanual en marzo, y los programas sociales un 8,8%. Además, el plan Volver al Trabajo (1 millón de beneficiarios) fue eliminado. Por último, el presupuesto 2026 prevé un recorte del 20% en transferencias a niños, niñas y adolescentes respecto de 2022.

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