La adolescente hallada muerta en Merlo se habría suicidado: los preocupantes chats en su celular
La joven había dejado cartas y mails programados. Cuál es la principal hipótesis.
La adolescente de 14 años que era intensamente buscada desde este miércoles en el partido bonaerense de Merlo fue encontrada muerta durante la tarde de ayer. La principal hipótesis apunta a un suicidio. «Es una tragedia que duele en el alma. Una nena de 14 años no debería pasar por algo así», expresó a este medio una vecina del barrio.
Una despedida planificada
Maitena Luz Rojas Garófalo había dejado varias cartas en su casa antes de irse. Había sido vista por última vez cerca de las 8 en la puerta de la escuela a la que nunca ingresó. Al otro día la encontraron colgada de un árbol en un descampado en la localidad de Las Heras. Maitena estudiaba en la EES N°16. Todas las mañanas iba al colegio junto a su hermana, tres años mayor. Pero este miércoles, al llegar a la puerta le dijo que entrara, que ella tenía que saludar a una amiga. Sin embargo, nunca ingresó. «Esa fue la última vez que la vieron. Su hermana no imaginaba lo que iba a pasar», relató un familiar.
Nueve cartas de despedida
Según las primeras observaciones de los investigadores, la adolescente tenía todo planeado. En su casa había dejado nueve cartas de despedida en las que expresaba que «quería estar en un lugar tranquilo». Junto a las cartas había dejado también su celular y en un papel había anotado su contraseña, con la intención de que pudieran acceder a él después de su muerte, según informó Vía País. «No fue un impulso. Lo pensó, lo escribió, lo programó. Eso es lo más doloroso», señaló un psicólogo consultado.
Pero eso no es todo: Maitena había dejado mails programados para que los destinatarios los recibieran en determinada fecha. «Ella quería que ciertas personas leyeran sus palabras después de que ella no estuviera. Esa planificación es muy preocupante», agregó el especialista.
Chats con números extranjeros
Según indicaron vecinos, la mamá desbloqueó el teléfono y encontró chats y llamadas de números extranjeros que la incitaban a escaparse. «Continuamente la instigaban al suicidio y hablaban en la cotidianeidad de la idea de suicidarse como una gracia», revelaron. «Descubrimos con la Fiscalía y la Policía Científica que gente de la cual no sabemos nombre, sexo ni edad (porque llevan nombres ficticios) indujo a que Maitena se fuera de forma voluntaria. Estos teléfonos son extranjeros, de países limítrofes», informó su familia en una publicación compartida en redes sociales. «Hay manos negras detrás de esto. No fue solo una decisión de una adolescente. La indujeron», denunció un familiar.
La última mañana
El miércoles, Maitena se había ido de su casa con $40.000 y la SUBE cargada. Una cámara de seguridad registró su paso a las 8:20 del miércoles; iba caminando sobre la calle Bicentenario en dirección al Hospital Héroes de Malvinas. Los investigadores creen que tras faltar a la escuela, la joven se dirigió hacia la estación de tren y tomó el Sarmiento en el ramal Merlo-Las Heras para llegar hasta el descampado de esa localidad, donde horas más tarde la encontraron muerta. «Tenía plata, tenía la SUBE, tenía un plan. Nada fue al azar», señaló el investigador.
La investigación continúa
En la causa interviene la UFI N° 8 y la DDI de Morón. La investigación continúa. Los peritos analizan los chats y las llamadas para intentar identificar a las personas que instigaban a la adolescente. «Esto no puede quedar impune. Si alguien indujo a esta nena a quitarse la vida, tiene que pagar», concluyó el familiar.
En primer lugar, la adolescente dejó nueve cartas de despedida y mails programados antes de suicidarse. A continuación, su madre encontró en su celular chats con números extranjeros que la instigaban al suicidio. Además, la joven se llevó $40.000 y la SUBE cargada, lo que indica que el viaje fue planificado. Por último, la investigación busca identificar a los responsables detrás de los mensajes.
Si estás atravesando una situación de angustia o pensamientos suicidas, no estás solo. Podés comunicarte al 0800-999-0091 (Línea de Prevención del Suicidio) o al 135 (línea gratuita desde Buenos Aires). La ayuda está disponible las 24 horas.
