La autopsia a Ángel determinó que había sufrido 20 golpes en la cabeza y un edema cerebral

El informe forense confirmó que el nene de 4 años murió por un edema cerebral tras recibir múltiples traumatismos craneales dirigidos. La Justicia apunta al padrastro y a la madre como coautores de homicidio agravado.

Ángel tenía al menos 20 golpes en la cabeza. Ninguno en el resto del cuerpo. Todos dirigidos con precisión. Así lo estableció el informe, devastador, del Cuerpo Forense de Chubut. Frente a este resultado, la Justicia ordenó la detención de la madre y el padrastro del nene de cuatro años que murió el domingo de Pascuas en Comodoro Rivadavia y en las próximas horas los imputará de «presunto homicidio agravado» por el vínculo. «Es una de las autopsias más brutales que he visto. Veinte golpes en la cabeza de un niño de 4 años. Eso no es un castigo, es una ejecución», expresó a este medio un investigador cercano al caso.

Los resultados de la autopsia

Según los resultados de la autopsia preliminar, a los que accedió el periodista de TN Ignacio González Prieto, los traumatismos craneales provocaron un edema cerebral hemorrágico generalizado que desencadenó un paro cardiorrespiratorio. En otras palabras, fue una muerte neurológica, causada por una violencia focalizada, repetida y brutal. Los especialistas concluyeron que los golpes no fracturaron huesos, pero transmitieron una energía demoledora al cerebro. Cada impacto sumó daño interno hasta provocar un desenlace irreversible. Además, los peritos no descartan un posible mecanismo de asfixia, aunque no haya dejado marcas visibles en el cuello. «Los golpes fueron dados con una fuerza calculada. No fue un momento de furia. Fue una sesión de tortura», señaló el investigador.

Detención de la madre y el padrastro

En paralelo, la investigación comenzó a reconstruir el contexto en el que vivía Ángel. Y lo que aparece es un escenario de violencia sostenida. Tras recibir los primeros resultados de la autopsia y otros elementos de prueba relevantes en la causa, en las últimas horas el fiscal general Facundo Oribones y la funcionaria de Fiscalía Diana Guzmán pidieron la detención de Mariela Altamirano, la madre de Ángel, y de la pareja de la mujer, Michel Kevin González. Ambos están acusados como «coautores de homicidio agravado por el vínculo», un delito que prevé como única pena posible la prisión perpetua. «La madre no puede decir que no sabía nada. Vivía con ellos. Vio los golpes. Y no hizo nada. Eso es ser cómplice», afirmó la fuente.

El padrastro, con antecedentes por violencia familiar

De acuerdo con la causa, el principal apuntado es el padrastro, profesor de taekwondo, con antecedentes en la provincia de Córdoba por denuncias de violencia familiar. Una expareja lo acusó de golpear y encerrar a su hijo. Ese patrón, según los investigadores, podría haber vuelto a repetirse. «Este hombre ya tenía un historial de violencia contra niños. No debía estar cerca de ningún menor. La Justicia de Córdoba falló al dejarlo libre», denunció el investigador.

La madre, con problemas de alcohol y antecedentes de violencia

Sobre la madre, quien tiene problemas de consumo abusivo de alcohol y, según testimonios, le rompió la nariz y la boca a otro hijo que hoy vive en Corrientes, creen que no solo sabía de la violencia que su pareja ejercía sobre Ángel, sino que habría participado o permitido la situación. «La madre también es violenta. Hay denuncias previas. Este no es un caso de una madre sometida, es una madre que forma parte del engranaje de violencia», señaló la fuente.

La mecánica de la muerte

«La mecánica de la muerte es clara: múltiples impactos dirigidos al cráneo», deslizan fuentes del caso. No fue un hecho aislado, sino una secuencia. «Esto no pasó en un minuto. Fue un proceso. Ángel sufrió durante horas o días. Esa es la peor parte», lamentó el investigador.

Intento de encubrimiento

Por otro lado, el abogado Roberto Castillo, representante de Luis López -el papá de Ángel-, expuso la sospecha de que los imputados intentaron hacer desaparecer evidencia clave. En diálogo con ADN Sur, indicó que los acusados habrían quemado ropa del nene tras su muerte, lo que para la querella representa un intento de encubrimiento que podría complicar la reconstrucción de los hechos. «Quemaron la ropa. ¿Qué querían esconder? Sangre? Golpes? Es una prueba más de que sabían lo que habían hecho», señaló el abogado.

La hermana de seis meses, bajo resguardo

Mientras se esperan estudios complementarios que terminen de cerrar el cuadro forense, Altamirano fue trasladada a la comisaría de Rada Tilly y González quedó alojado en la Seccional Mosconi de Km. 3. En tanto, la hija de ambos, de apenas seis meses, quedó bajo resguardo de otro familiar y sería trasladada a Córdoba. «Esa bebé tuvo suerte. La sacaron de ese infierno a tiempo. Ángel no tuvo la misma suerte», concluyó el investigador.

En primer lugar, la autopsia reveló que Ángel sufrió al menos 20 golpes en la cabeza, sin lesiones en el resto del cuerpo. A continuación, los golpes provocaron un edema cerebral hemorrágico generalizado que causó la muerte. Además, el padrastro tiene antecedentes por violencia familiar en Córdoba y la madre tiene problemas de alcohol y denuncias por violencia contra otro hijo. Por último, los acusados habrían quemado la ropa del niño para intentar encubrir el crimen.

¿Qué opinás sobre este terrible caso? ¿Cómo es posible que el padrastro, con antecedentes por violencia, estuviera en libertad y cerca de otro niño? Compartí tu opinión con respeto. La justicia por Ángel es una deuda de la sociedad entera.