Con caídas récord en la actividad, empresarios de diez provincias reclamaron la emergencia industrial
Los industriales del Norte Grande endurecieron el reclamo ante la crisis del sector. A través de un duro manifiesto conjunto, alertaron por la asfixia impositiva nacional y exigieron suspender ejecuciones de deuda. «No venimos a pedir prebendas», aclararon para despegarse del relato oficial. El «círculo rojo» norteño advirtió que el cierre de fábricas en el interior no es un fenómeno transitorio, sino una «pérdida irreversible» para el país.
Los industriales de las provincias norteñas del país elevaron el tono de su reclamo institucional frente a la falta de respuestas de la administración central. Durante la sesión del Parlamento del Norte Grande en Tucumán, los representantes fabriles presentaron un manifiesto crítico en el que expresaron su profunda preocupación por el escenario productivo. «La industria está en terapia intensiva. Si no hay una respuesta rápida, vamos a perder miles de puestos de trabajo», expresó a este medio un empresario del sector.
«No venimos a pedir prebendas»
Frente a los legisladores, la dirigencia empresaria exigió la declaración inmediata de la emergencia sectorial y justificó el pedido al asumir «la responsabilidad institucional de advertir, con claridad y fundamento, sobre la gravedad del contexto actual». «No venimos a pedir prebendas. Venimos a declarar al sector industrial en estado de emergencia», aclaró el texto para despegarse del relato oficial que suele calificar a los empresarios como «prebendarios».
Caídas récord en la actividad
El diagnóstico del bloque se apoyó en los indicadores oficiales que publicaron recientemente los organismos de estadística sobre el nivel de actividad. Según detalló el documento elaborado por UNINOR (Uniones Industriales del Norte Grande), la actividad manufacturera a nivel país «registra una caída interanual del 8,7%, mientras que el retroceso acumulado en el primer trimestre del año alcanza el 6%». A partir de esas cifras, los empresarios advirtieron que la matriz productiva regional quedó inmersa «en un proceso de marcado deterioro». «Estos no son números opinables. Son datos del INDEC. La industria se está desplomando», señaló el empresario.
El cierre de una fábrica en el interior es una pérdida irreversible
Frente a los cuestionamientos del Poder Ejecutivo sobre el rol del empresariado, los industriales marcaron una distancia política al momento de plantear sus demandas. Los dirigentes señalaron la vulnerabilidad específica del interior profundo, al sentenciar que allí el cierre de una fábrica «no constituye un fenómeno transitorio», sino que en la mayoría de los casos «implica una pérdida irreversible». «En Buenos Aires, si cierra una fábrica, capaz abre otra. En el interior, cuando se pierde una industria, no vuelve más. La economía regional queda devastada», explicó el referente.
La industria en pie de lucha
La unidad del bloque regional frente a esta crisis se reflejó en el respaldo explícito de los principales líderes fabriles de las diez jurisdicciones. Entre los suscriptores del manifiesto figuraron Jorge Rocchia Ferro (Tucumán), José María Cantos (Santiago del Estero), Federico Gatti (Jujuy), Juan Manzolillo (Corrientes) y Juan Carlos Serrano (La Rioja). A la lista de firmas se sumaron Julio Fazio (Salta), Aldo Kaston (Chaco), Roberto Farías Menéndez (Catamarca), José Coll (Misiones) y Jorge Antueno (Formosa), quienes alertaron que el escenario amenazó la «continuidad operativa y, con ella, miles de puestos de trabajo». «Estamos todos unidos. No importa el partido político. La industria está en riesgo y tenemos que salvarla», afirmó el empresario.
Asfixia impositiva y suspensiones de ejecuciones
El eje técnico de la demanda se centró en la asfixia impositiva, por lo que el sector sugirió una reducción de cargas y la eliminación de trabas al comercio interprovincial. Los representantes propusieron una revisión integral de los esquemas fiscales y solicitaron gestiones ante el ARCA para suspender las ejecuciones de deuda mientras persista la crisis. En esa línea, el escrito reclamó garantizar la libre disponibilidad de los saldos a favor del Impuesto sobre los Ingresos Brutos, tras denunciar que las distorsiones tributarias afectaron gravemente «la competitividad y la liquidez de las empresas». «No podemos pagar impuestos con las ganancias que no tenemos. Primero hay que salvar las fábricas, después recaudar», denunció.
Respaldo legislativo del Norte
La exposición del documento cobró mayor peso político al realizarse ante un auditorio de alta jerarquía, al que las entidades valoraron por habilitar «este espacio de diálogo con el sector industrial». La presentación ocurrió durante la 57° Sesión Plenaria frente al vicegobernador de Tucumán, Miguel Acevedo, y el presidente del Parlamento, el santiagueño Carlos Silva Neder. Además, la cúpula empresaria interpeló a los vicegobernadores Antonio Marocco (Salta), Teresita Madera (La Rioja) y Alberto Bernis (Jujuy) sobre la necesidad de tomar decisiones concretas de alivio económico.
La jornada también congregó a legisladores nacionales y provinciales que escucharon el petitorio empresario. Del encuentro participaron el presidente de la Cámara de Diputados de Corrientes, Eduardo Tassano; el vicepresidente primero del Senado correntino, Henry Fick; la titular de la Cámara baja chaqueña, Carmen Delgado; el senador nacional Gustavo Valdés; el diputado nacional Oscar Herrera Ahuad, y el senador provincial catamarqueño Félix Ernesto Jerez. A este grupo, el empresariado le demandó que el encuentro funcione como «el punto de partida de una agenda de trabajo conjunta, sostenida en el tiempo y orientada a la obtención de resultados concretos».
Sin industria no hay Nación
A pesar de las promesas oficiales sobre una eventual recuperación, la dirigencia norteña exigió medidas inmediatas para evitar el colapso del entramado de pymes. Los industriales propusieron la creación de una comisión legislativa específica para consensuar políticas públicas e indicaron que «el contexto actual exige determinación y celeridad». Con firmeza, los dueños de las fábricas aseguraron que resultará vital implementar un salvataje urgente, dado que «sin la adopción de decisiones políticas de carácter estructural, el proceso de deterioro continuará profundizándose».
La resolución del documento sintetizó la postura innegociable del bloque frente a las políticas de recorte que aplicó la Casa Rosada y sus efectos sobre la geografía federal. El manifiesto cerró con una frase contundente que los industriales leyeron de cara a los representantes del Estado, con el objetivo de marcar el límite del ajuste y exigir la máxima protección para el aparato productivo de sus provincias: «Sin industria no hay Nación. Sin industria no hay región». «Esa frase no es un slogan. Es una realidad. Si la industria se muere, el norte se muere con ella», concluyó el empresario.
En primer lugar, la actividad manufacturera cayó un 8,7% interanual y un 6% en el primer trimestre de 2026. A continuación, empresarios de diez provincias del Norte Grande reclamaron la declaración de la emergencia industrial. Además, denunciaron la asfixia impositiva y exigieron la suspensión de ejecuciones de deuda. Por último, advirtieron que el cierre de una fábrica en el interior es una pérdida irreversible.
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