El agua no avisa, pero hace años que viene mojando los mismos patios

Así nomás, vecino. En Tres Isletas, la lluvia no es novedad, pero cada vez que cae fuerte es la misma historia: barrios enteros bajo agua, familias haciendo malabares para sacar los muebles antes de que se pudran y productores mirando cómo el agua se lleva meses de laburo. Esta vez, la intendente Marcela Duarte salió a recorrer junto al gobernador las zonas más castigadas, y lo que vieron no fue lindo, che.

«Las dificultades vinculadas al escurrimiento y a la falta de infraestructura en zonas inundables hacen imprescindible avanzar en un trabajo articulado», explicó Duarte después de la recorrida. Y no le falta razón, porque el problema no es de ahora nomás: viene arrastrándose desde hace varios años, con canales troncales —como el Canal Norte y el Canal Sur— que se tapan, se limpian, vuelven a taparse y el agua siempre encuentra la forma de meterse en las casas.

Los funcionarios caminaron los barrios más afectados, vieron el barro, escucharon las puteadas y las lágrimas. Porque una cosa es verlo por tele y otra muy distinta es pisar el agua sucia que te empapa las zapatillas mientras una vecina te dice «esto pasa cada vez que llueve un poco fuerte, ¿y ustedes?».

Después, se juntaron con el sector productivo. Ahí la charla fue más técnica pero igual de urgente: analizaron el estado de los canales, el impacto del ingreso de agua en colonias y parajes, y la necesidad imperiosa de seguir con la limpieza y el drenaje. Porque cuando el productor pierde la cosecha, no solo pierde él: pierde el pueblo entero.

«Seguimos en territorio, dialogando, gestionando y coordinando acciones para afrontar esta realidad compleja de manera conjunta», prometió la intendente. Ahora, la pregunta que te hago, es esta: ¿cuántas veces más vamos a tener que ver las mismas imágenes de gente sacando el agua a balde para que las obras dejen de ser promesas y empiecen a ser zanjas, entubados y bombas que funcionen cuando más se las necesita?