El Chaco llevó su voz al norte: presencia chaqueña en el congreso de educación intercultural bilingüe
Mientras acá algunos discuten si llueve o no llueve, por el lado de la educación también se mueven cosas importantes, ¿viste? Resulta que el Ministerio de Educación del Chaco dijo presente en el V Congreso de Educación Intercultural Bilingüe, que se hizo en la provincia de Salta. Y no fue una presencia decorativa, che: llevaron un equipazo para mostrar lo que se está haciendo en nuestra tierra.
La delegación chaqueña la integraron Laura Alonso, directora de Interculturalidad; Lucía Alejo, directora de Fortalecimiento de Trayectorias Educativas Interculturales; y Alexis Rojas, director de Plurilingüismo. Tres nombres que vienen a poner en la mesa un tema que en el Chaco es más que necesario: cómo hacemos para que la escuela incluya realmente a los pueblos originarios, con sus lenguas, sus saberes y sus formas de ver el mundo.
El encuentro duró tres jornadas y fue organizado por la Coordinación de Educación Intercultural Bilingüe de Salta. Se juntaron representantes de varias provincias, y el objetivo era claro: intercambiar experiencias y fortalecer políticas educativas que reconozcan la diversidad cultural y lingüística. O sea, dejar de pensar la escuela como un molde uniforme y empezar a entender que cada pibe trae una historia distinta.
¿Qué hicieron ahí? Círculos de saberes interculturales, rondas pedagógicas, foros, conversatorios, mesas de trabajo. También hubo espacios para que docentes y estudiantes contaran sus proyectos. Y ojo, no todo fue teoría: se presentaron experiencias pedagógicas vinculadas a prácticas culturales concretas, y hasta producciones literarias que recuperan relatos de pueblos originarios. Literatura con sabor a tierra y memoria.
Uno de los momentos más potentes del congreso fue cuando se puso en valor el rol de las mujeres indígenas en la producción de conocimiento. Tuvieron espacios específicos de intercambio, porque las mujeres son las que muchas veces sostienen las lenguas, las tradiciones, las recetas, los rezos. Y ahí estaban, contando y siendo escuchadas.
El congreso también contó con especialistas en educación intercultural, representantes de organismos gubernamentales, legisladores y referentes de organizaciones indígenas. Un mix que permitió enriquecer el debate y construir una mirada colectiva. Porque la interculturalidad no se decreta desde un escritorio, se hace con la gente, en el territorio, escuchando a los que viven la diversidad todos los días.
La pregunta que te hago, es esta: ¿vos sentís que en la escuela de tu barrio o de tu pueblo se valora realmente la cultura de los pueblos originarios, o todavía falta un montón para que eso sea algo cotidiano y no una materia especial? Porque del dicho al hecho hay un buen trecho, y el Chaco tiene mucha historia que contar en este tema.
