«Este tipo de hechos no pueden tolerarse»: Milei repudió el ataque en un evento con Trump

No pasó ni un día y ya se armó la polémica. Mientras los peritos seguían revisando la casa del tirador en California, desde la Argentina el presidente Javier Milei salió con los tapones de punta a respaldar a su par estadounidense. «La Oficina del Presidente expresa su más enérgico repudio al nuevo intento de asesinato que ha sufrido el Presidente Donald J. Trump, el cuarto desde que inició su regreso a la Casa Blanca», posteó el Gobierno nacional en X, sin vueltas.

El comunicado no solo condenó el ataque, sino que destacó la rápida reacción de las fuerzas de seguridad. «Celebramos que tanto el Presidente Trump como la Primera Dama Melania Trump y todos los asistentes hayan salido ilesos, y que el terrorista haya sido detenido antes de que pudiera cometer su atentado y asesinar a alguien», agregaron. Un mensaje directo, sin medias tintas, que dejó en claro de qué lado se para el libertario.

Milei no es un mandatario más en la escena internacional. Desde que asumió, construyó una relación explícita con Trump, alineándose con el discurso de la derecha dura global. Por eso, no sorprende que haya sido uno de los primeros en pronunciarse. En Casa Rosada saben que estos gestos cuentan, sobre todo cuando el propio Trump ya había sobrevivido a un intento de asesinato en julio de 2024, cuando un tirador le rozó la oreja en un mitin en Pensilvania.

El repudio argentino se sumó a una catarata de condenas internacionales. Desde Israel, el canciller Gideon Saar fue contundente: «Condenamos el tiroteo en los términos más enérgicos posibles». Y subrayó la necesidad de mantener una política de «tolerancia cero» frente a la violencia política. El presidente de República Dominicana, Luis Abinader, expresó alivio porque Trump y su esposa resultaran ilesos, mientras que el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, remarcó que «la violencia nunca es el camino».

Lo curioso, si se mira con atención, es el silencio de otros líderes que suelen ser más vocales. Pero en la Casa Rosada no les importa: ellos ya marcaron la cancha. Milei quiere ser el aliado incondicional de Trump en la región, y este tipo de gestos son moneda corriente en esa estrategia.

Mientras tanto, en el Chaco, donde la agenda política suele girar en torno a la lluvia, los caminos y las paritarias, esta noticia llega como un eco lejano. Pero no deja de ser relevante, porque muestra cómo el presidente argentino elige posicionarse en el tablero mundial. Y eso, queramos o no, termina impactando en la política local, en las alianzas, en los discursos y hasta en los préstamos internacionales.

La pregunta que te hago, es esta: ¿te parece que Milei hizo bien en pronunciarse tan rápido y con tanta dureza, o hubiera sido mejor esperar un poco antes de meterse en una polémica que, por ahora, le queda lejos al Chaco?