Noche de alcohol y machete: un jubilado de 70 años apareció muerto en Fontana y hay dos detenidos
Pasada la medianoche, el Hospital Fleitas de Fontana recibió a un hombre de 59 años con heridas de arma blanca. Sangraba, pero alcanzó a decir algo antes de que lo curen: había estado tomando con otro tipo en el barrio Balastro II, y en medio de la joda se armó una pelea. Los efectivos de la Comisaría Primera de Fontana se fueron para allá, y lo que encontraron heló la sangre, che.
Un hombre de 70 años yacía sin vida. Sin signos vitales. Abandonado ahí nomás, como si nada. La fiscalía en turno ordenó las primeras diligencias, y mientras tanto el herido de 59 años quedó internado pero bajo custodia policial. No lo van a dejar escapar, ¿viste?
Los investigadores del Departamento de Investigaciones Complejas llegaron con el gabinete científico del Poder Judicial. Relevaron la escena, levantaron muestras biológicas, secuestraron un teléfono celular y un vaso de vidrio. También hablaron con los vecinos. Y ahí, a pocos metros del lugar, encontraron un machete con manchas de sangre, escondido entre la maleza. Casualidad, no, seguro.
La fiscalía no perdió tiempo: dispuso la aprehensión de dos presuntos implicados. Uno es el hombre de 59 años que ya estaba internado. El otro, un pibe de 19 años. A ambos les hicieron test de alcoholemia (porque esto huele a alcohol desde lejos), les secuestraron la ropa y los identificaron.
Por ahora, se investiga. No está claro cómo se desencadenó la pelea, quién sacó el machete primero, si hubo más gente o si fue cosa de dos. La causa está en etapa investigativa, y según las fuentes, no se descartan nuevas medidas en las próximas horas.
La pregunta que te hago, es esta: ¿cuántas veces más vamos a tener que leer noticias así, con alcohol de por medio, un arma blanca y un jubilado muerto, para que entendamos que la noche en Fontana (y en cualquier lado) se puede convertir en tragedia en un segundo? Porque acá no hubo balas, no hubo ajuste de cuentas. Hubo un machete, bronca, y una vida que se apagó para siempre.
