«No vamos a desviar la atención de lo urgente»: el Frente Chaqueño pone sobre la mesa agua, tarifas, comida y salarios
La reunión fue este lunes. Diputados del interbloque Frente Chaqueño se juntaron, analizaron la coyuntura y sacaron una conclusión: la gente no aguanta más. Por eso, de cara a la sesión ordinaria de este miércoles 29, definieron una agenda que no da lugar a especulaciones políticas. Emergencia hídrica para los municipios anegados, freno a las tarifas de luz y agua, emergencia alimentaria y declaración de emergencia salarial para docentes y estatales. Cuatro patas de una misma mesa que se tambalea, che.
«No vamos a desviar la atención de lo que está pasando y lo que resulta urgente», remarcaron desde el interbloque. La frase resume el clima: acá no hay tiempo para discursos de orden nacional ni para sumarse a las peleas que vienen de Buenos Aires. Acá el problema es el agua que entró a las casas, la factura de la luz que no se puede pagar, la comida que alcanza cada vez menos y el sueldo que se licúa.
El interbloque está conformado por 16 legisladores: Magda Ayala, Sebastián Benítez Molas, Katia Blanc, María Pía Chiacchio Cavana, María Luisa Chomiak, Tere Cubells, Analía Flores, Gladys González, Rubén Guillón, Atlanto Honcheruk, Elda Insaurralde, Luciano Moser, Lucas Nass, Santiago Pérez Pons, Rodolfo Schwartz y Nicolás Slimel. Todos coincidieron en que el abordaje legislativo tiene que enfocarse en la coyuntura, sin distracciones.
Uno de los proyectos centrales propone suspender por 180 días los aumentos en las tarifas de energía eléctrica y agua potable en todo el Chaco. Esto incluye a SECHEEP y SAMEEP, las empresas estatales, y alcanza incluso a los ajustes derivados de las audiencias públicas que se hicieron durante 2026. O sea, ponerle un freno de mano a la suba de la luz y el agua, aunque sea por seis meses.
Además, la iniciativa contempla la suspensión de cortes de suministro por falta de pago para jubilados, pensionados, beneficiarios de programas sociales, personas con discapacidad, electrodependientes y microemprendedores familiares. También prohíbe el retiro de medidores o cualquier acción que impida la reconexión inmediata. La medida, de aprobarse, tendría vigencia por 180 días corridos y podría prorrogarse por igual período.
En paralelo, frente al encarecimiento de la canasta básica, el temario exige avanzar con la declaración de Emergencia Alimentaria. Los diputados le piden al Ejecutivo provincial que refuerce las partidas para comedores escolares, merenderos y organizaciones comunitarias. Porque la crisis no es un invento, vecino: los pibes van a la escuela y a veces lo único que comen en el día es lo que les dan ahí.
Y por último, la emergencia salarial para docentes y trabajadores públicos. Un reclamo que no es nuevo en el Chaco, pero que se vuelve cada vez más urgente. En una provincia donde el Estado es el principal empleador, si el salario estatal no alcanza, la economía doméstica de miles de familias se resiente.
La sesión será este miércoles. Habrá que ver si el oficialismo acompaña o si estas iniciativas quedan en la caja. Porque una cosa es ponerlas sobre la mesa, y otra muy distinta es que se conviertan en ley. Mientras tanto, los diputados del Frente Chaqueño insisten: «No vamos a desviar la atención». ¿Vos creés que esta vez la política va a estar a la altura o vamos a seguir viendo proyectos que se discuten, se aplauden y después se archivan? Porque la urgencia no espera, y el agua, las tarifas, el hambre y los salarios no entienden de sesiones ni de mayorías.
