Endeudarse en tiempos de morosidad récord: tips para ordenar el presupuesto, tomar crédito y pagar a tiempo

Sacar un préstamo es una decisión que requiere análisis y precaución. Las recomendaciones de los analistas para antes de tomar deuda y para organizarse si surge una dificultad de pago. «Hoy vemos muchos usuarios con múltiples créditos, tarjetas y obligaciones al mismo tiempo, pero sin una visión clara», advierten.

En tiempos de morosidad en máximos e ingresos ajustados, las decisiones financieras requieren análisis y prudencia. Desde definir el destino del aguinaldo que se cobrará en junio hasta tomar un préstamo, es importante hacer cálculos y estimar cuál va a ser la coyuntura económica de cada uno en los próximos meses.

Antes de endeudarse: el análisis del presupuesto

Para empezar, es fundamental hacer una evaluación realista de la situación: ver los ingresos y el porcentaje que representan sobre ellos las deudas ya tomadas. También conviene tener una idea exacta de los gastos fijos (alquiler, servicios básicos, supermercado).

«Hoy vemos muchos usuarios con múltiples créditos, tarjetas y obligaciones al mismo tiempo, pero sin una visión clara de cuánto deben, a qué tasa y en qué plazos. Ese desorden es lo que termina generando presión financiera», señaló Julián Sanclemente, CEO de Alprestamo.

Los gastos hormiga: el enemigo silencioso

También hay que intentar identificar los gastos «hormiga» : un café al paso, un taxi para no llegar tarde, un delivery. «Son recurrentes. La periodicidad con la que hacés este tipo de compras es lo que determina la cantidad de dinero que terminás destinando a los gastos hormiga. Al pensar en los gastos y en armar un presupuesto, es normal concentrarse en los más significativos pero son estos pequeños gastos diarios los que pueden estar drenando tu bolsillo», explica Equifax en el libro Finanzas sin vueltas.

Para ingresos fijos y variables

Para Lionel Holzman, CCO & Value Offer Head de la consultora Brain Network, para las personas con sueldos fijos es más fácil hacer ese primer análisis. En cambio, recomendó: «Quienes tienen ingresos variables o trabajan de forma independiente deberían hacer una estimación más conservadora, tomando como referencia un mes promedio o incluso un escenario menos favorable. También es recomendable dejar un margen para imprevistos y gastos estacionales».

La regla del 50-20-30

Desde Equifax recordaron que la sugerencia general para organizar el presupuesto es:

  • 50% del ingreso a gastos esenciales
  • 20% a formar un fondo de ahorros
  • 30% a actividades de ocio, recreación o inversión

Consejos para tomar un crédito de manera inteligente

Una vez que el análisis del presupuesto se hizo, recién ahí se puede plantear si es momento de tomar un nuevo préstamo. «El crédito es una gran herramienta para aprovechar ofertas, invertir en una herramienta de trabajo o resolver un imprevisto del hogar. Hay que evitar usarlo para gastos que podrías haber planificado con ahorro previo», advirtieron desde la fintech Adelantos.

Los puntos clave según Holzman:

  1. Destino del préstamo: recomendable para gastos extraordinarios y planificados (electrodoméstico, refacción, vehículo), no para gastos corrientes del día a día.
  2. Revisar la cuota total mensual: el problema muchas veces no es una cuota individual, sino la suma de todas.
  3. Tasa y costo total: el dato más importante es el Costo Financiero Total (CFT) , porque incluye seguros, gastos administrativos y otros cargos.
  4. Plazo y valor de la cuota: cuanto más largo el plazo, más baja la cuota pero mayor el monto total pagado. Buscar un equilibrio.
  5. Evitar quedar al límite: mantener cierto margen en el presupuesto ayuda a afrontar imprevistos.

Qué hacer cuando las deudas crecen y la plata no alcanza

Pese a los recaudos, la situación crediticia puede salirse de control. En esos casos, es importante identificar el problema y actuar lo más rápido posible.

«Si más del 30% del ingreso mensual se destina a pagar deudas, es una señal de alerta. En ese punto, es clave frenar la toma de nuevo crédito y priorizar el ordenamiento de pasivos», puntualizó Sanclemente.

El peor error: el silencio

Desde Adelantos sugirieron: «Si un mes surge una complicación, el peor error es el silencio. Las entidades financieras suelen tener canales de atención para buscar soluciones conjuntas. Mantener el contacto evita que una dificultad pasajera se convierta en un reporte negativo permanente».

Consolidar deudas: una posible salida

Una posibilidad para regularizar la situación es tratar de consolidar deudas: sacar un nuevo préstamo para pagar varios compromisos previos, unificando plazos, tasas y montos. Idealmente, se puede llegar a bajar el costo.

«En muchos casos, consolidar deuda de tarjeta en un préstamo personal más barato puede reducir significativamente el costo financiero mensual y dar aire en el flujo de ingresos», sostuvo Sanclemente.

La clave: planificación y prudencia

En tiempos de morosidad récord, la planificación y la prudencia son las mejores aliadas. Antes de endeudarse, hay que hacer números. Durante la deuda, hay que monitorear. Y si surge una dificultad, hay que hablar. Porque el crédito, bien usado, es una herramienta. Mal usado, una condena. La decisión, como siempre, está en manos de cada uno.