Fin del rebote de marzo: la actividad económica se estancó en abril debido a las caídas en industria y comercio
Según el Índice General de Actividad (IGA) de la consultora Orlando J. Ferreres & Asociados, la economía registró una variación interanual del 0,0% y un retroceso mensual desestacionalizado del 0,7%. Los sectores extractivos y energéticos sostienen el indicador global frente al desplome del mercado interno.
La tibia recuperación que había mostrado la actividad económica durante marzo no logró consolidar una tendencia sostenible. De acuerdo con el último Índice General de Actividad (IGA) elaborado por la consultora Orlando J. Ferreres & Asociados, abril de 2026 cerró con una variación interanual del 0,0%, interrumpiendo la racha positiva del mes previo y devolviendo al aparato productivo a una fase de estancamiento.
El informe privado destaca que, en términos desestacionalizados, la actividad económica sufrió una contracción del 0,7% mensual. Con este resultado, el primer cuatrimestre del año acumuló una baja del 0,3% en comparación con el mismo período del año anterior, confirmando una economía que se mueve a «dos velocidades»: una marcada brecha entre los sectores primarios exportadores y las ramas ligadas al consumo doméstico.
Los sectores rezagados: industria y consumo en jaque
El mercado interno continúa asimilando el impacto de la pérdida del poder adquisitivo, lo que se traduce en registros marcadamente negativos para los dos principales motores del empleo privado:
- Comercio (Mayorista y Minorista): Registró la peor performance sectorial de abril con una caída interanual del 2,4%, acumulando un retroceso del 3,1% en el primer cuatrimestre del año debido a la persistente debilidad del consumo masivo.
- Industria Manufacturera: El sector fabril anotó una baja anual del 2,0% (un rojo acumulado del 2,5% en lo que va de 2026). Al desagregar los componentes internos de la producción, se observan caídas de doble dígito en eslabones clave:
- Producción automotriz: Desplome del -17,5%.
- Despachos de cemento: Retracción del -13,1% (asociada al freno de la construcción).
Los motores que evitan una contracción generalizada
La parálisis total del indicador se evitó gracias al fuerte dinamismo de los rubros vinculados a la energía, el agro y los recursos naturales, sectores que operan disociados de la demanda del consumidor tradicional:
| Sector Económico | Variación Interanual (Abril) | Factor de Impulso |
| Minas y Canteras | +7,3% | Producción e inversiones récord en hidrocarburos no convencionales (Vaca Muerta). |
| Electricidad, Gas y Agua | +7,2% | Incremento del 7,7% en la demanda técnica residencial e industrial. |
| Sector Agropecuario | +3,6% | Traccionado por la agricultura, pese a una fuerte baja en ganadería (-11,9%) por retención de hacienda. |
Perspectivas macroeconómicas
Hacia los próximos meses, los analistas de la consultora señalan que las variables macroeconómicas continúan mostrando un sendero de ordenamiento técnico. Los especialistas coinciden en que la clave para que la actividad comercial e industrial inicie una fase de recuperación genuina radica en la consolidación del proceso de desaceleración de la inflación.
De sostenerse una baja constante en el índice de precios, se espera una recomposición gradual del salario real de las familias, factor que reactivaría el consumo. Bajo ese esquema, el fuerte empuje que ya demuestran los sectores energéticos y extractivos podría traccionar finalmente al resto de las actividades urbanas hoy deprimidas.
