Readecuación de metas: Caputo posterga el objetivo de «inflación cero» y proyecta un 20% anual para mayo de 2027
Durante su exposición en el Latam Economic Forum, el ministro de Economía admitió que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) descenderá más lento de lo previsto. Sus proyecciones contrastan con las expectativas de la población relevadas por la Universidad Di Tella, que se ubican casi al doble, y con el sendero del 2% mensual que trazan las consultoras privadas.
El horizonte de una inflación mensual que comience con el dígito cero para el próximo mes de agosto quedó oficialmente archivado por el Palacio de Hacienda. En el marco del Latam Economic Forum, el ministro de Economía, Luis ‘Toto’ Caputo, recalculó las metas oficiales y estimó que la inflación interanual se ubicará en torno al 20% recién dentro de los próximos 12 meses (hacia mayo de 2027).
Para respaldar su diagnóstico de estabilidad cambiaria y macroeconómica, el jefe de la cartera económica se apoyó en los datos de mediano plazo del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) que administra el Banco Central, señalando que los agentes financieros no prevén «ningún tipo de cimbronazo» cambiario. No obstante, los analistas privados y los sondeos de opinión pública exponen una brecha considerable respecto del optimismo oficial.
El contraste de las cifras: ¿Qué proyecta el mercado y qué espera la población?
Las proyecciones recolectadas por las principales instituciones académicas y financieras muestran tres realidades asimétricas respecto del sendero de los precios para el próximo año:
PROYECCIONES DE INFLACIÓN INTERANUAL A 12 MESES (Mayo 2026 - Mayo 2027)
[ Meta sopesada por Caputo ] ────────► 20,0% (Expectativa de convergencia oficial)
[ Consenso REM Banco Central ] ──────► 19,9% (Proyección para abril de 2027)
[ Expectativa Social (UTDT) ] ───────► 37,5% (Promedio de inflación esperada por la gente)
El indicador de la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT), publicado esta semana, revela que la expectativa inflacionaria de la ciudadanía experimentó una aceleración, subiendo del 34% al 37,5% promedio en el último mes. El incremento de las proyecciones de subas de precios afectó a todas las regiones del país, con especial fuerza en el Gran Buenos Aires (donde trepó al 42,2%) y en los hogares de menores ingresos (con un salto al 41,7%).
El piso del 2% y el dilema de las tarifas
Para el corto plazo, el último REM del Banco Central (que consolidó un cierre del 30,5% para todo el año 2026) prevé una desaceleración gradual pero que se mantendría lejos de la meta del 0%: 2,3% en mayo, 2,1% en junio, 2,0% en julio y 1,8% en agosto.
Consultores de la plaza financiera consultados por Letra P coincidieron en que el IPC encontró un piso firme debido a la indexación y los precios regulados:
- El requerimiento técnico: Desde la consultora Analytica señalaron que para alcanzar el 20% anual que plantea Caputo, el IPC debería «viajar» de manera inmediata a un promedio del 1,5% mensual, un escenario excesivamente optimista considerando que la tendencia real se ubica más cerca del 2% hasta fin de año.
- La encrucijada fiscal: Desde la firma Vectorial advirtieron que la inflación se encuentra ligada a la quita de subsidios energéticos y de transporte. Si el Gobierno prioriza el equilibrio fiscal y recorta subsidios, el impacto en tarifas presionará el IPC al alza; si decide postergar los aumentos para contener los precios, se resentirá la recaudación del Estado.
- Factores exógenos: Analistas de EcoGo recalcaron que la meta de inflación cero estaba descartada técnicamente por la persistencia de shocks de precios relativos (carne, combustibles y cotizaciones internacionales de crudo), aunque ven viable que los registros se estabilicen en la zona del 1% mensual hacia adelante.
Del Coloquio de IDEA a la realidad del IPC
La promesa de que la inflación mensual ingresaría en el terreno de las «cero fracciones» fue un eje discursivo del oficialismo que se remonta a fines de 2024. Tras un año 2025 que perforó la inercia pero encontró un piso estructural del 2% al 3% mensual —cerrando el año en 31,5%—, las pautas fijadas en el Presupuesto 2026 (que calculaban una inflación anual del 10,1%) perdieron vigencia frente a la recalibración generalizada de tarifas del primer trimestre del año.
Con los nuevos lineamientos expuestos en Parque Norte, el Palacio de Hacienda asume una velocidad de desinflación más paulatina, priorizando el anclaje de expectativas cambiarias por sobre los plazos perentorios que se habían anunciado originalmente.
