Milei se reunió con Lorenzetti en Olivos para acelerar la designación de dos nuevos jueces de la Corte
Javier Milei y Ricardo Lorenzetti se reunieron el martes pasado en la Quinta de Olivos y acordaron impulsar la designación de dos nuevos jueces para completar la integración de la Corte Suprema. El encuentro, del que no participaron ni Karina Milei ni el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, marca un giro en la estrategia del gobierno, que hasta ahora postergaba la definición para el segundo mandato.
Según reveló LPO, Milei mantiene un diálogo directo y fluido con Lorenzetti, con quien chatea bastante seguido. En esta ocasión, el juez de la Corte convenció al presidente de que es momento de avanzar, presumiblemente utilizando el dato de que el pliego de Coco Mahiques —padre del ministro— se aprobó con dos tercios y 14 votos del bloque peronista. Es decir, la mayoría para designar jueces ya está disponible en el Senado.
Los nombres que surgieron en la reunión para ocupar los dos asientos vacantes del máximo tribunal fueron los de Mariano Borinsky, juez de la Cámara de Casación Penal, y Karina Perilli, jueza de Cámara del Tribunal Oral en lo Penal Económico N° 3. Ambos son considerados cercanos a Lorenzetti.
Los puntos débiles del plan
Sin embargo, el plan del juez rafaelino tiene varios puntos flojos. El principal es que deja afuera de la negociación a la oposición y a los aliados que deberían darle los votos al gobierno para llegar a los dos tercios en el Senado. Para aprobar un juez de la Corte, La Libertad Avanza necesita negociar con el peronismo o lograr la adhesión de todos los aliados, dos opciones muy difíciles si no se les ofrece nada a cambio.
En la charla, según las fuentes, no hubo ninguna referencia a la posibilidad de incluir en la negociación la designación del Procurador, un lugar que históricamente tienta al peronismo. Ese cargo también es codiciado por Ariel Lijo, quien el año pasado fue designado sin éxito para la Corte y actúa como una suerte de delegado de una parte importante de los jueces federales, a quienes Milei y Lorenzetti también estarían dejando afuera.
Quien tampoco estaría dentro de la negociación es el presidente de la Corte, Horacio Rosatti, hoy con buen vínculo con Mahiques y los primos Menem —es decir, con Karina Milei—. Su exclusión del acuerdo podría generar tensiones internas en el máximo tribunal.
Un movimiento con riesgos políticos
La decisión de acelerar la designación de jueces de la Corte implica un riesgo político significativo para el oficialismo. Por un lado, necesitará construir una mayoría parlamentaria que hoy no tiene asegurada. Por el otro, deberá gestionar las internas en el propio Poder Judicial, donde Lorenzetti y Rosatti no siempre coinciden.
La gran pregunta es si Milei logrará imponer a los candidatos de Lorenzetti sin desgastar su ya frágil relación con el Senado y con sectores clave de la justicia. Por ahora, el plan está en marcha. Y los nombres, sobre la mesa. El resto dependerá de la capacidad de negociación del gobierno y de cuánto esté dispuesto a ceder para conseguir los votos que necesita. Porque en la política argentina, designar un juez de la Corte nunca fue un trámite sencillo. Y esta vez, con un oficialismo en minoría, parece aún más complejo.
