Feriado en Formosa: la Peatonal Rivadavia luce desierta y los comercios, cerrados

A pesar del feriado nacional por Güemes, el microcentro formoseño amaneció sin movimiento. Las persianas bajas y las veredas vacías encendieron las alarmas de un sector comercial que ya arrastra meses de caída en las ventas.

Formosa, 15 de junio de 2026 – La postal era inconfundible: bancos vacíos, pisos barridos por el sol de la mañana y persianas metálicas completamente bajas. La Peatonal Rivadavia, el principal corredor comercial de la capital provincial, transcurrió el feriado del Paso a la Inmortalidad del General Martín Miguel de Güemes con una actividad prácticamente nula.

Lejos de representar una oportunidad para repuntar ventas, la jornada se convirtió en un espejo de la fragilidad económica que atraviesa el comercio formoseño. Las imágenes tomadas durante la mañana del lunes muestran un paisaje desolador: no se observaban filas, ni ofertas promocionales, ni el habitual ir y venir de compradores. Sólo algún transeúnte cruzaba apurado, sin detenerse.

Según pudo relevar este medio, la decisión de no abrir fue mayoritaria entre los dueños de locales del microcentro. Para muchos, el costo operativo de abrir sus puertas en un feriado sin flujo de personas —sumado a la baja en el consumo— no justifica el mínimo ingreso esperado.

“Este feriado no es un respiro, es un día perdido en facturación”, resumió un comerciante del sector, que prefirió mantener su local cerrado. “En otros años, aunque sea un feriado, la peatonal tenía algo de vida. Hoy está totalmente muerta”.

El contexto nacional de recesión y la pérdida del poder adquisitivo golpean con dureza a las economías regionales. Formosa, con un mercado interno reducido y escasa afluencia turística en esta fecha, no escapa a esa realidad. Lo que antes se vivía como una jornada de descanso ahora se siente en el comercio como un síntoma más: la gente no sale a consumir porque no tiene con qué, o porque la incertidumbre la mantiene en sus casas.

Desde la Cámara de Comercio de Formosa (sin declaraciones oficiales hasta el cierre de esta nota), fuentes extraoficiales admitieron que el escenario es crítico. “La Peatonal Rivadavia vacía un feriado es una imagen potente. No es sólo falta de gente: es falta de expectativa”, señaló un referente del sector.

Lo que vemos en esta foto no es un feriado. Es un diagnóstico. Cuando el centro comercial más importante de una capital de provincia se parece más a un pueblo fantasma que a un polo de consumo, hay que dejar de hablar de “postal inusual” y empezar a hablar de emergencia sectorial. El problema no es que la gente no salga un feriado: el problema es que cuando sale (si sale), gasta cada vez menos. Y los comerciantes ya hicieron la cuenta: abrir no les rinde. Eso, en cualquier manual de economía local, se llama licuación del comercio de cercanía.

“Ni un alma. Comercios cerrados y nada de gente por el centro formoseño durante el feriado por Güemes. La imagen contrasta con años anteriores y enciende alertas en el sector.”