El proyecto de conexión vial en el Chaco
El subadministrador de Vialidad Provincial, Gustavo De Martini, confirmó avances en el plan de infraestructura vial del Chaco, con especial énfasis en la extensión de la Ruta Provincial 13 hasta Villa Ángela. La iniciativa, que busca conectar la Ruta Nacional 11 con la Ruta Nacional 95, representa una apuesta estratégica para mejorar la conectividad y la competitividad logística del sudoeste provincial.
El funcionario detalló que actualmente se ejecuta el tramo entre Cote Lai y Charadai, con un avance cercano al 80%, mientras el proyecto de extensión hasta Villa Ángela ya cuenta con financiamiento aprobado por el organismo FONPLATA por 30 millones de dólares. «Estamos pronto para poder hacer el llamado de licitación y esperamos que sea antes de fin de año», afirmó De Martini, estimando que la obra demandará al menos dos años de ejecución.
La relevancia del proyecto trasciende lo vial: busca descomprimir el tránsito que actualmente utiliza la Ruta Nacional 16, reduciendo distancias y costos logísticos para una zona de alta actividad agroproductiva. «Todo ese sector productivo va a poder dirigirse con mucha más seguridad, con mejores rutas y con mucha menor distancia para recorrer», señaló.
Articulación con Vialidad Nacional y reclamos históricos
En el plano de las rutas nacionales, De Martini destacó la articulación con Vialidad Nacional mediante convenios donde la provincia aporta materiales y la Nación ejecuta los trabajos. Actualmente, según indicó, se interviene en la Ruta 95 y en la Ruta 16 desde Avia Terai, con reparaciones que ya alcanzaron a Makallé.
El funcionario también se refirió al sistema de concesiones viales como «imprescindible» para garantizar el mantenimiento, aunque advirtió que «no puede ser que se cobre peaje y no se haga nada». Enfatizó que el deterioro de las rutas está vinculado a la circulación de camiones sobrecargados, una problemática que espera sea abordada con mayores controles en las rutas concesionadas.
Obras en El Impenetrable y pavimento urbano
Entre las prioridades mencionadas, De Martini destacó la ejecución de la Ruta 9 entre Miraflores y Las Hacheras en El Impenetrable, una obra largamente reclamada que ya comenzó. «El gobierno dijo: ‘No puede ser que esté tan abandonado El Impenetrable como cuando asumimos'», afirmó, describiendo las dificultades de acceso durante épocas de lluvia, donde «ni siquiera las ambulancias pueden entrar». La construcción de una pista de aterrizaje en Nueva Pompeya fue mencionada como parte de las soluciones para emergencias sanitarias.
El funcionario también se refirió al programa de pavimento urbano que desarrolla la provincia junto a municipios y vecinos, con obras en Resistencia, Villa Alta, Villa Luisa y Barrio Jardín. Bajo un esquema de esfuerzo compartido, «el vecino que aporta los materiales paga solamente el 40% de la obra», explicó.
Preguntas para el lector
- ¿Crees que la conexión de la Ruta 13 con Villa Ángela logrará realmente descomprimir el tránsito en la Ruta 16 o generará nuevos desafíos de infraestructura?
- ¿Consideras que el sistema de concesiones viales con peajes es la solución adecuada para el mantenimiento de las rutas chaqueñas?
Análisis periodístico
El desafío de la conectividad productiva: La extensión de la Ruta 13 hasta Villa Ángela no es una obra menor: representa la posibilidad de articular una red vial que permita a la producción del sudoeste chaqueño acceder a rutas pavimentadas sin depender del colapsado corredor de la Ruta 16. En una provincia donde el transporte de granos y mercaderías es el eje de la economía, esta inversión de 30 millones de dólares con financiamiento internacional tiene el potencial de transformar la logística regional. Sin embargo, el verdadero impacto dependerá de la capacidad de mantener el resto de la red en condiciones óptimas.
La paradoja de la infraestructura en El Impenetrable: Las obras en la Ruta 9 entre Miraflores y Las Hacheras y la pista de aterrizaje en Nueva Pompeya evidencian una realidad que trasciende lo vial: la persistente dificultad de acceso a una de las regiones más postergadas del país. El reconocimiento del propio funcionario de que «cualquier lluvia hace que no puedas entrar» subraya la vulnerabilidad histórica de una zona donde la infraestructura no es un lujo sino una condición de posibilidad para la salud, la educación y el desarrollo.
El dilema del peaje como inversión: De Martini defiende las concesiones como «imprescindibles» y exige que el cobro de peaje se traduzca en obras visibles. Esta postura refleja una tensión recurrente en la gestión vial: la necesidad de recursos para mantenimiento frente a la desconfianza ciudadana sobre el destino de esos fondos. El funcionario deja claro que el sistema requiere controles más estrictos y que la sobrecarga de camiones es el principal factor de deterioro, un punto que suele quedar fuera del debate público.
