Se pospuso una semana la sesión por Manuel Adorni y quedó cerca de ser interpelado el 2 de julio
La propuesta del oficialismo fue avalada por los bloques dialoguistas. Primero, el jueves 25 se votaría para que el jefe de Gabinete asista a defenderse en julio. Allí, el funcionario podría enfrentar una potencial moción de censura si sus respuestas no satisfacen a la oposición.
Tras horas de tensión, el oficialismo y los bloques aliados del Senado lograron posponer la sesión prevista para mañana, que buscaba avanzar con la interpelación al jefe de Gabinete, Manuel Adorni . El acuerdo alcanzado reconfiguró el calendario legislativo: el jueves 25 se votaría la convocatoria formal para que Adorni asista al Senado el 2 de julio . En esa instancia, primero deberá enfrentar la interpelación —y una potencial moción de censura si sus explicaciones no conforman a la oposición—, antes del informe de gestión que ya tenía agendado para esa fecha .
La negociación y el acuerdo
La resolución del asunto tuvo dos instancias. Primero, la jefa del bloque de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, se reunió en las oficinas de la Unión Cívica Radical (UCR) junto a bancadas aliadas para llevar una postura unificada a la reunión de Labor Parlamentaria de las 18, que se realizó en el despacho de la vicepresidenta y titular de la Cámara alta, Victoria Villarruel .
En medio de diversas opiniones —tanto que una senadora se fue ofuscada del primer encuentro— se arribó a un entendimiento sobre el final del convite, mientras otros legisladores ya aguardaban en Labor Parlamentaria . Allí, oficialismo y dialoguistas se impusieron ante el kirchnerismo, que antes de la cumbre deslizaba que bajaría igual al recinto. Esa posibilidad se frenó .
La interpelación de un jefe de Gabinete y la moción de censura requieren en el recinto una mayoría absoluta del Cuerpo, es decir, 37 voluntades . A esta altura, ese número parece blindado .
La advertencia de los bloques dialoguistas
Los bloques dialoguistas aceptaron la suspensión de la sesión de este jueves, pero con una condición: esperan que el Gobierno separe a Adorni antes de la nueva fecha . De lo contrario, aseguran que aprobarán la interpelación y la moción de censura impulsada por el peronismo .
El propio presidente del bloque del PRO en el Senado, Martín Goerling Lara, afirmó que la permanencia de Manuel Adorni en el cargo «no da para más» y dijo que su bloque acompañaría «un pedido de censura o remoción» si el funcionario no da explicaciones sobre su patrimonio . Desde el radicalismo también coinciden en que «hay unanimidad en que Adorni no tiene que estar más en el gobierno» .
La postura de Adorni y el oficialismo
Desde el entorno del jefe de Gabinete descartan una renuncia o licencia y aseguran que el presidente Javier Milei lo respalda . «Están tirando todo al asador, pero no hay nada. Hay que entender que el Presidente banca, que esto va a pasar y todo volverá a la normalidad», sostuvo una fuente cercana al funcionario .
Adorni fracasó en su intento de solo ir al Senado a exponer su informe de gestión el 2 de julio; en forma previa deberá responder las preguntas de los senadores sobre su patrimonio y quedará expuesto a una posible moción de censura .
La mayoría necesaria
El peronismo cuenta con 25 votos propios y podría sumar algunos de los bloques provinciales, pero aún así no le alcanza para abrir la sesión por sí solo . El futuro de Adorni quedó en manos de los 12 radicales, los 3 del PRO y los bloques provinciales de Misiones, Chubut y Neuquén .
Preguntas para el lector
- ¿Crees que el Gobierno finalmente separará a Manuel Adorni de su cargo o enfrentará la interpelación y posible moción de censura en el Senado?
- ¿Qué impacto crees que tiene este escándalo en la agenda legislativa del Gobierno y en sus relaciones con los bloques aliados?
Análisis periodístico
El riesgo de la exposición parlamentaria: Adorni se enfrenta a un escenario complejo. Ir al Senado el 2 de julio no será un trámite simple: los bloques dialoguistas ya anticiparon que lo interpelarán sobre su patrimonio y que no descartan una moción de censura . La presión sobre el Gobierno crece mientras el escándalo paraliza la agenda legislativa .
El mensaje de los aliados: El PRO y la UCR están enviando una señal clara al Gobierno: la continuidad de Adorni está afectando la gobernabilidad y la relación con el Congreso . La amenaza de votar una moción de censura, algo inédito desde la reforma constitucional de 1994, muestra el nivel de tensión alcanzado .
