¿Querés resfriarte menos en invierno? El sencillo hábito que puede salvarte de enfermarte
Con la llegada del frío, los resfriados y las enfermedades respiratorias se convierten en los invitados no deseados del invierno. El doctor Carlos Sabagh explicó por qué el frío favorece la circulación de virus y recomendó un hábito simple pero efectivo para reducir riesgos: taparse la nariz. «Cuando hace frío tenemos la nariz fría, las manos frías y los pies fríos», detalló el especialista.
El frío no solo nos hace tiritar, sino que también debilita nuestras defensas. «En la nariz hay menos llegada de sangre y, con eso, menos llegada de glóbulos blancos, lo que va a generar que el virus pueda penetrar más rápidamente», explicó Sabagh. Esta reacción del cuerpo, que busca preservar el calor en los órganos centrales como los pulmones y el corazón, deja a la nariz como un punto vulnerable.
La ciencia detrás del resfrío
El doctor Sabagh detalló que la temperatura de la nariz durante el invierno ronda los 33 grados, una condición ideal para que los virus se repliquen con mayor facilidad. Además, los virus cuentan con una capa protectora que se fortalece con las bajas temperaturas: «Cuando hace frío, se vuelve como una gelatina dura, por lo que pueden sobrevivir durante más tiempo. Cuando hace calor, esa capa se derrite, por eso en verano no están tan presentes».
El consejo del médico es claro: cubrir la zona con una bufanda o un barbijo, incluso aunque no haya una fuerte circulación de enfermedades respiratorias. La recomendación apunta a calentar la nariz y sumar una barrera de protección que puede ayudar a prevenir infecciones durante los días más fríos. Un gesto sencillo que, en pleno invierno, puede marcar la diferencia entre disfrutar del invierno o pasar días en cama con un resfriado.
