Morosidad en Chaco: más del 30% de los deudores no puede pagar y la crisis se agrava por 19° mes consecutivo

El escenario crediticio en el Chaco se vuelve cada vez más complejo. Según los últimos datos de la Central de Deudores del Banco Central (Cendeu), la provincia registró en mayo un 17,5% de irregularidad crediticia, ubicándose como la segunda más alta del NEA, solo detrás de Corrientes (17,7%). Pero el dato más preocupante llega al analizar la morosidad: el 34,5% de la cartera de deudores chaqueños ya se encuentra en situación de mora, el peor registro de toda la región.

A nivel nacional, 5,8 millones de personas no pudieron pagar sus deudas en mayo, lo que representa el 27,9% de los 20,9 millones de deudores registrados en el sistema. La tendencia alcista se mantiene firme: es la decimonovena suba mensual consecutiva en la irregularidad de los créditos a hogares, una racha que no encuentra antecedentes desde la crisis de la Convertibilidad.

El mapa de la morosidad en el NEA

El análisis por provincias muestra un panorama preocupante en el Nordeste argentino. El Chaco lidera la morosidad regional con un 34,5%, igualando el registro de Tucumán. Le siguen Corrientes (32,8%), Formosa (32,5%) y Misiones (32,0%).

Si se considera la irregularidad crediticia en su conjunto, el Chaco también se destaca con un 17,5%, apenas por debajo de Corrientes (17,7%). Formosa registró un 17,1% y Misiones un 16,5%.

En contraste, las jurisdicciones con menores niveles de irregularidad son La Pampa (9,1%), CABA (10,1%) y Neuquén (14,0%), donde los ingresos familiares son superiores al resto del país.

El impacto en las billeteras virtuales y el crédito bancario

Uno de los datos más reveladores del informe es el deterioro en el segmento de las entidades no financieras, que representan alrededor del 17% del total de préstamos a familias. En este segmento, la morosidad alcanzó en mayo el 32,2%, mientras que hace un año y medio era inferior al 10%.

En el sistema bancario tradicional, la irregularidad del crédito en las familias alcanzó el 12,7% (frente al 12,1% de abril). La tasa de mora se multiplicó por más de cinco en menos de dos años: en octubre de 2024 la irregularidad era de 2,5%, mientras que en mayo de 2026 superó el 12%.

Los jóvenes, el segmento más golpeado

El informe subraya que el fenómeno es más grave entre los jóvenes. Casi el 40% de los menores de 35 años que mantienen créditos vigentes registra al menos un préstamo en situación irregular, muy por encima del promedio general. El porcentaje cae progresivamente en los grupos de mayor edad: entre 36 y 45 años, el 31% tiene al menos un crédito en mora, y entre 46 y 55 años, el 23,5%.

Además, más del 27% de quienes tomaron préstamos dejó de ser sujeto de crédito, lo que restringe su acceso a nuevas vías de financiamiento y limita su capacidad de consumo.

El crédito no crece y la banca privada se retira

La evolución del crédito durante el primer cuatrimestre del año mostró que la banca pública sostuvo el nivel de préstamos, en contraste con los bancos privados que recortaron de manera significativa la oferta. El crédito en pesos al sector privado se mantuvo estable en términos reales en mayo y junio, aunque no alcanzó una recuperación que permitiera revertir la tendencia de aumento en la irregularidad.

La morosidad subió en la mayoría de las entidades. De las 30 instituciones más grandes en términos de préstamos a familias, en 26 de ellas la mora de mayo fue superior a la de abril.

Un escenario que no da tregua

Con 19 meses consecutivos de aumento en la irregularidad crediticia, las familias argentinas, y especialmente las chaqueñas, enfrentan un panorama cada vez más complejo. La combinación de ingresos que no alcanzan, un crédito que se restringe y tasas de interés que se mantienen altas configura un círculo vicioso difícil de romper. La pregunta que queda flotando es hasta dónde puede llegar esta espiral antes de que el sistema financiero comience a sentir un impacto más severo.