El Ejército Argentino prohíbe a su personal difundir quejas y denuncias en redes sociales
El Ejército Argentino actualizó sus normativas internas y estableció nuevas pautas para el uso de redes sociales por parte de su personal. La medida prohíbe la difusión de quejas, reclamos, denuncias, cartas abiertas o manifestaciones públicas relacionadas con la institución a través de plataformas digitales, y exige que cualquier inquietud sea canalizada por los conductos reglamentarios.
La disposición, incorporada en un anexo de comunicación institucional, alcanza tanto al personal militar como al civil de la fuerza. La medida también impide publicar imágenes, videos o información que puedan comprometer la seguridad de instalaciones militares, armamento, depósitos, rutinas operativas, sistemas, dispositivos de seguridad o material considerado reservado, clasificado o de circulación restringida.
Restricciones políticas y de expresión
Además, los integrantes de la fuerza no podrán realizar expresiones políticas, ideológicas o partidarias que puedan afectar la neutralidad institucional del Ejército. La restricción incluye comentarios, publicaciones, historias y estados en redes sociales.
La normativa también prohíbe brindar entrevistas, realizar declaraciones o difundir contenidos en calidad de militar sin autorización previa. Tampoco podrán presentarse como representantes del Ejército o de algún sector de la fuerza, ni utilizar el uniforme para actividades comerciales o con fines de lucro en redes sociales.
Actualización frente al impacto digital
Desde el Ejército señalaron que la decisión no responde a un hecho puntual, sino a la necesidad de actualizar criterios frente al impacto de las redes sociales y la circulación inmediata de contenidos digitales. La fuerza sostuvo que busca preservar la seguridad institucional, la disciplina y la imagen pública de sus integrantes.
En ese sentido, el documento advierte que cualquier publicación puede difundirse fuera de contexto, viralizarse o ser replicada por medios de comunicación. También remarca que los contenidos publicados en internet tienen permanencia y un alcance potencialmente ilimitado.
Ante publicaciones de terceros que puedan afectar la imagen institucional o comprometer cuestiones de seguridad, el personal deberá informar la situación a sus superiores y evitar respuestas individuales sin instrucciones expresas de la cadena de comando.
