Rechazo global a los nuevos aranceles de EE.UU.: Brasil, Japón, Australia y otros países critican la medida y anticipan negociaciones o acciones diplomáticas

La administración del presidente Donald Trump impuso nuevos aranceles de entre el 10% y el 12,5% a las importaciones provenientes de más de 80 países y economías, argumentando que no cuentan con mecanismos suficientes para impedir el ingreso de bienes producidos con trabajo forzoso . Las tarifas, que entraron en vigor a las 00:01 de este viernes, reemplazan el arancel global temporal del 10% que expiró el jueves y se fundamentan en una investigación bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974 .

La decisión provocó una rápida reacción de varios gobiernos, que rechazaron los argumentos utilizados por Washington y anticiparon negociaciones o medidas diplomáticas. Brasil fue uno de los primeros en responder. El gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva calificó la medida como «arbitraria e injustificada» y anunció que activará los mecanismos de su Ley de Reciprocidad y recurrirá a la Organización Mundial del Comercio (OMC) . El país sudamericano argumentó que Estados Unidos «optó por manipular un tema tan importante» para justificar su política proteccionista . La nueva tarifa del 12,5% se suma al gravamen del 25% impuesto días antes, elevando la carga acumulada sobre las exportaciones brasileñas al 37,5% .

Japón también expresó su descontento. El portavoz del gobierno, Minoru Kihara, calificó la decisión como «lamentable», señalando que la industria y el comercio japonés operan de conformidad con las normas internacionales . Tokio mantiene vigente un acuerdo comercial bilateral con Washington alcanzado en 2025, que fijó un arancel del 15% para la mayoría de sus importaciones a cambio de inversiones por 550.000 millones de dólares en Estados Unidos .

En Australia, el ministro de Comercio, Don Farrell, reclamó la eliminación de los nuevos gravámenes, calificándolos de «injustificados e incompatibles» con el acuerdo de libre comercio bilateral . El primer ministro de Nueva Zelanda, Christopher Luxon, también rechazó la medida, afirmando que la investigación estadounidense no proporcionó pruebas significativas para respaldar las acusaciones .

Chile cuestionó la decisión y anunció que buscará quedar excluido de la lista de países alcanzados. La Cancillería chilena sostuvo que el país «cuenta con una sólida institucionalidad laboral» y que la aplicación de la medida «no se condice con estos estándares» . Corea del Sur, por su parte, pidió preservar el entendimiento comercial alcanzado con Washington, mientras que Filipinas expresó preocupación por la nueva tarifa del 12,5%, que considera «muy alta» .

México, en cambio, informó que evitó el impacto de las nuevas tarifas gracias al Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), que permite que cerca del 85% de sus exportaciones continúen ingresando con arancel cero . Canadá confirmó que intensificó las negociaciones con Washington para alcanzar un acuerdo comercial integral antes de la eventual entrada en vigor de un arancel del 50% sobre diversos productos canadienses, previsto para el 19 de agosto . La Unión Europea también exigió a Estados Unidos el cumplimiento del acuerdo comercial en vigor .

En tanto, Argentina también fue alcanzada por la medida, con una tarifa del 12,5% sobre sus exportaciones al mercado estadounidense . La decisión de Washington forma parte de una estrategia más amplia para presionar a los socios comerciales a adoptar prohibiciones efectivas sobre la importación de bienes producidos con trabajo forzoso, aunque varios países cuestionan la legitimidad de los argumentos utilizados y advierten sobre el impacto en las cadenas de suministro globales .