El truco que vació su cuenta: una mujer perdió $9,5 millones al intentar activar su tarjeta de crédito
La víctima, de 58 años, llamó a un número oficial pero fue derivada a un falso operador que la engañó con una transferencia «para resguardar su dinero». La Policía de La Rioja investiga el caso. ¿Qué falló en el sistema de atención al cliente?
Una mujer de 58 años denunció haber perdido más de 9,5 millones de pesos luego de caer en una estafa virtual en la ciudad riojana de Chilecito. El engaño comenzó cuando intentó activar su tarjeta de crédito y, en el proceso, fue derivada a un número telefónico con prefijo de Córdoba donde un falso operador le dio instrucciones que terminaron vaciando su cuenta bancaria.
El episodio ocurrió durante la mañana del jueves, cuando la damnificada procuró comunicarse con el servicio de atención al cliente de su tarjeta. En ese contexto, un supuesto representante de la empresa la derivó a un número de WhatsApp para continuar el trámite. Allí comenzó la pesadilla.
El mecanismo del engaño: paso a paso
- La víctima llama al número oficial de su tarjeta de crédito.
- Es derivada a un número con prefijo de Córdoba (no oficial) para continuar por WhatsApp.
- Los estafadores se hacen pasar por operadores de la entidad bancaria.
- Le indican pasos para «habilitar la tarjeta» y evitar un supuesto bloqueo.
- Le ordenan transferir sus fondos a una cuenta de un tercero «para resguardarlos».
- La mujer transfiere $9.531.225.
- Al verificar con los canales oficiales, confirman que fue engañada.
Una modalidad en crecimiento
Los investigadores señalaron que el hecho responde a una modalidad delictiva cada vez más frecuente: la suplantación de identidad de bancos y entidades financieras para obtener información confidencial y acceder a los fondos de los clientes.
El perjuicio económico denunciado ascendió a $9.531.225, una cifra millonaria que representa, en muchos casos, el ahorro de toda una vida.
El rol de la entidad financiera
Desde la entidad bancaria afectada reiteraron que nunca solicitan transferencias para habilitar tarjetas o activar servicios, ni realizan ese tipo de gestiones mediante aplicaciones de mensajería no oficiales.
Sin embargo, el caso expone una vulnerabilidad crítica: la derivación desde un número oficial hacia un canal fraudulento. ¿Cómo es posible que una llamada a un número legítimo termine en manos de delincuentes? La investigación deberá responder esa pregunta.
Recomendaciones para evitar caer
- Verificar siempre los canales de contacto autorizados por la entidad financiera.
- No compartir datos bancarios fuera de los medios institucionales.
- Desconfiar de cualquier llamado que solicite transferencias para «resguardar» dinero o «activar» servicios.
- Colgar y llamar directamente al número oficial si se recibe una instrucción sospechosa.
- Consultar previamente con familiares o conocidos antes de realizar operaciones de gran magnitud.
¿Hasta dónde llega la responsabilidad de un banco cuando un cliente es derivado a un estafador desde su propio número oficial? El caso de Chilecito deja una pregunta incómoda para las entidades financieras. Porque la víctima no cayó en un enlace sospechoso ni en un correo falso. Llamó al número que tenía. Y desde allí, la engañaron. La Policía de La Rioja investiga, pero el sistema de atención al cliente también debería rendir cuentas.
