El Gobierno analiza usar fondos de la ANSES para impulsar los créditos hipotecarios
La Secretaría de Finanzas evalúa un plan para que el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) otorgue liquidez a largo plazo a los bancos, con el objetivo de reactivar el mercado de préstamos para vivienda. La iniciativa busca resolver el descalce entre los plazos de los depósitos y los créditos hipotecarios. ¿Se reactivará el sueño de la casa propia?
La falta de crédito hipotecario es uno de los principales cuellos de botella para el acceso a la vivienda en Argentina. El Gobierno nacional, a través de la Secretaría de Finanzas, trabaja en una alternativa que busca destrabar el mercado: utilizar recursos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la ANSES para fondear a los bancos con plazos más largos y tasas más bajas .
La iniciativa fue revelada por el ministro de Economía, Luis Caputo, en una conferencia de prensa. Según explicó, el plan consiste en que el FGS licite plazos fijos de largo plazo (dos, tres, cuatro o cinco años) entre las entidades financieras. «Hoy, en nuestro mercado de capitales, que es prácticamente inexistente, no hay depósitos a largo plazo. El problema que enfrentan los bancos es que las hipotecas son a muy largo plazo y su fondeo es a 30 días», señaló Caputo .
El esquema, que se encuentra en etapa de estudio, no contempla que el FGS compre directamente las carteras hipotecarias de los bancos. En cambio, el fondo ofrecería recursos a las entidades, que competirían por ellos mediante las tasas que estén dispuestas a pagar. El objetivo es que, con ese fondeo más extenso, los bancos puedan otorgar créditos hipotecarios en condiciones más accesibles .
Un diagnóstico compartido: falta de fondeo
El problema que busca resolver el Gobierno es reconocido tanto por el equipo económico como por los bancos. La oferta de créditos hipotecarios se redujo drásticamente luego de un breve período de crecimiento. Según estimaciones privadas, en junio de 2026 los desembolsos alcanzaron alrededor de US$150 millones (equivalentes a unos 1.850 créditos), menos de la mitad de lo registrado en junio de 2025 .
Un ejecutivo bancario explicó el diagnóstico: «Para crecer en préstamos UVA también tienen que crecer los depósitos UVA, y eso es difícil porque el plazo mínimo es de 90 días y los ahorristas no suelen elegir inversiones tan largas en pesos. Sin financiamiento de largo plazo, los bancos tampoco pueden prestar a 20 o 30 años» .
El FGS presenta una característica diferencial: administra recursos con un horizonte de inversión de largo plazo. Esa condición lo convierte en un actor clave para resolver el descalce de plazos que hoy limita la oferta de hipotecas .
Un mecanismo en discusión
La alternativa que hoy concentra mayor consenso consiste en que el FGS licite depósitos a plazo fijo en UVA de largo plazo entre los bancos. El organismo ofrecería fondos a una tasa cercana a UVA más 4% anual, permitiendo que las entidades otorguen créditos hipotecarios alrededor de UVA más 6%, por debajo de los niveles actuales .
Sin embargo, el proyecto aún enfrenta interrogantes. Uno de ellos es por qué el FGS aceptaría colocar recursos a esa tasa cuando podría invertirlos en títulos públicos ajustados por inflación con rendimientos superiores, aunque a plazos mucho más cortos . Esa diferencia es uno de los aspectos que el equipo económico todavía debe definir antes del lanzamiento.
Economistas como Miguel Kiguel respaldan la iniciativa, señalando que el FGS es prácticamente el único inversor institucional argentino con capacidad para financiar activos de largo plazo. Según sus estimaciones, un fondo del orden de los US$5.000 millones permitiría financiar unas 72.000 hipotecas de US$70.000 cada una .
Críticas y advertencias
El anuncio no está exento de polémica. Desde sectores de la oposición y organizaciones gremiales advierten que el FGS pertenece al sistema previsional y que cualquier utilización de sus recursos debe preservar el patrimonio de los jubilados . «Esta maniobra ya ha sido usada en 2008 en Estados Unidos y en 2016 en Argentina produciendo grandes negocios para los banqueros y una brutal crisis por la no devolución de los fondos, dejando vacía la caja jubilatoria», advirtió un análisis crítico .
El secretario de Finanzas, Federico Furiase, descartó que el Estado vaya a intervenir directamente para mejorar la situación de los deudores morosos. «La mora es algo que se tiene que resolver entre privados. Si el Estado se mete en ese contexto, está usando la plata de los impuestos para beneficiar a un sector en particular y en detrimento de otro», explicó .
El crédito en dólares y el impulso a la construcción
Además del uso del FGS, el Gobierno anunció una flexibilización de los créditos en dólares para empresas, especialmente para el sector de la construcción. Según explicó Furiase, los depósitos en dólares pasaron de US$23.000 a US$40.000 millones, y hoy los bancos prestan cerca del 60% de esos fondos. La medida busca canalizar una mayor parte de ese ahorro hacia la actividad económica .
Caputo contó que los desarrolladores inmobiliarios estuvieron entre los sectores que más reclamaron esa flexibilización, argumentando que cuentan con la tierra y parte del capital para iniciar proyectos, pero necesitan financiamiento adicional .
El sueño de la casa propia podría estar más cerca… o no. El plan del Gobierno para utilizar los fondos del FGS de ANSES apunta a resolver uno de los problemas estructurales del crédito hipotecario en Argentina: la falta de fondeo de largo plazo. Sin embargo, el proyecto enfrenta desafíos técnicos, políticos y de confianza. Su éxito dependerá de que el diseño final preserve el patrimonio del FGS y logre un equilibrio entre tasa, plazo y riesgo. La discusión, como siempre, está abierta.
