PAMI recortó pagos para diálisis: los centros denuncian una brecha del 50% entre costos y cobertura

La Confederación de Asociaciones de Diálisis de la República Argentina expresó una «profunda preocupación» por el recorte y el congelamiento de los valores que paga PAMI por cada prestación de diálisis. Según la entidad, el atraso acumulado y la quita de un ítem clave generan una brecha cercana al 50% entre lo que la obra social abona y los costos reales del tratamiento. La advertencia alcanza a más de 200 centros en todo el país y compromete la atención de 4.700 afiliados que dependen de la práctica para sostener su tratamiento renal.

Valores congelados y una inflación que no para

El comunicado señala que el módulo PAMI, que fija el monto por cada sesión de diálisis, no se actualizó en el último año y medio y además sufrió una reducción del 8%. Con una inflación acumulada de 33,1% en 2025 y 19,3% en lo que va de 2026, los nefrólogos reclaman una recomposición del 50% para cubrir los costos básicos.

Gestiones sin respuesta y el interior, el más afectado

La Confederación detalló que, pese a múltiples gestiones, no hubo respuestas de las autoridades del Instituto. Los centros del interior son los más afectados porque deben asumir traslados de pacientes, cirugías vasculares previas y alimentación, rubros que se actualizan mes a mes y encarecen la prestación. Las entidades remarcaron que la situación se vuelve cada día más difícil de sostener. Aun así, los nefrólogos aseguran que continuarán brindando atención «hasta donde sea posible», pero exhortan a PAMI a tratar de manera urgente la crisis que atraviesa el sector.

Nota final:
La diálisis salva vidas, pero los centros que la brindan están al borde del colapso. Con el módulo PAMI congelado por 18 meses y una inflación que no detiene su avance, la brecha entre costos y cobertura ya es insostenible. Los centros del interior, que además deben afrontar traslados y cirugías previas, son los más golpeados. Mientras los nefrólogos siguen atendiendo «hasta donde sea posible», la urgencia de una recomposición tarifaria se vuelve cada vez más apremiante. Porque detrás de cada número hay una vida que depende de ese tratamiento. Y la vida, no puede esperar.