Violencia escolar en Santiago del Estero: un adolescente le clavó un destornillador a otro en La Banda

Un violento episodio de violencia escolar conmocionó a la ciudad de La Banda, en Santiago del Estero, cuando un adolescente le clavó un destornillador en la pierna a un compañero de escuela durante una discusión. El ataque, que quedó registrado por las cámaras de seguridad de la zona, ocurrió en la puerta de un kiosco ubicado en el cruce de las calles Avellaneda y Urquiza, frente a la Escuela Técnica N° 2 «Ing. Santiago Barabino».

La secuencia del ataque

Según las imágenes captadas por los sistemas de videovigilancia, los adolescentes comenzaron a pelear después de clases. Primero, uno de los menores agarró del buzo al otro y le acercó el destornillador en la zona del cuello. El adolescente atacado se defendió y le propinó un golpe en la cara. En respuesta, el otro joven le clavó la herramienta en la pierna derecha.

El kiosco, al quedar frente al colegio, permitió que las autoridades escolares advirtieran la situación y dieran aviso al servicio de emergencias, que trasladó al menor herido hasta el Centro Integral de Salud de La Banda, donde se le realizaron los estudios correspondientes para constatar el daño ocasionado.

Denuncia e investigación

La madre de la víctima radicó la denuncia, por lo que se dio inicio a una investigación a cargo de la fiscal Virginia Abrate. Entre las medidas dispuestas se incluyó el relevamiento de las cámaras de seguridad y la toma de testimoniales. También se requirió a las autoridades de la escuela un informe detallado sobre posibles conflictos previos entre los menores.

En cuanto al acusado, quedó a disposición de los organismos de protección de niñez conforme a la normativa legal vigente.

Nota final:
La violencia escolar volvió a golpear con crudeza en Santiago del Estero. Un destornillador, una discusión y un adolescente herido son el saldo de un episodio que expone la fragilidad de los vínculos entre jóvenes y la urgencia de trabajar en la prevención dentro y fuera de las aulas. La investigación avanza para esclarecer los hechos y determinar si existían conflictos previos entre los menores. Mientras tanto, el caso deja una pregunta abierta: ¿qué está fallando para que los espacios de aprendizaje se conviertan en escenarios de violencia?