Milei asegura que no cambiará el rumbo económico, aunque empieza a mover fichas por el consumo y la mora
El presidente Javier Milei fue contundente: no cambiará ni ablandará la política económica. «Sería hacer populismo para combatir el populismo y perder credibilidad», definió el lunes ante su gabinete y repitió el jueves ante un grupo de alumnos secundarios. Sin embargo, la realidad y el pragmatismo comenzaron a imponerse: el Gobierno anunció un plan de créditos hipotecarios y promovió elevar el salario básico garantizado por los convenios colectivos, mostrando una preocupación creciente por el nivel de actividad y el consumo.
La agenda política de Milei
En los últimos días, Milei buscó recuperar protagonismo. Luego de una semana de escasa presencia pública, en los últimos siete días se mostró hiperactivo en redes sociales, dirigió la reunión de Gabinete, recibió a diputados y senadores libertarios y celebró la media sanción de la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central.
Sin embargo, la oposición encendió una luz amarilla al alcanzar 133 votos para tratar un proyecto de ley que proteja a los deudores morosos, mostrando que tiene fuerza para convocar a una sesión especial.
Créditos hipotecarios y salario mínimo garantizado
En ese contexto, el ministro de Economía, Luis Caputo, anunció un programa de créditos hipotecarios que otorgarán los bancos con fondos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de las jubilaciones. La medida busca reactivar la economía, descomprimir la agenda de la morosidad y ofrecer soluciones para la primera vivienda.
Por otra parte, la Secretaría de Empleo propuso que los gremios y cámaras empresarias debatan elevar el salario mínimo garantizado a $1.070.000, un mecanismo que, a diferencia del Salario Mínimo Vital y Móvil, no tiene impacto inflacionario ni fiscal.
La realidad de la economía en dos velocidades
Milei insiste en que la macroeconomía está ordenada y que la actividad económica sigue en números positivos. Pero la realidad muestra un crecimiento con dos velocidades muy distintas. Mientras la industria del petróleo y la minería avanzan a un ritmo del 15,5%, la industria manufacturera crece apenas al 2%. La industria acumula una caída semestral de 2,2%, el 47% de las empresas registra atrasos en algún pago, y el consumo de julio creció por el efecto del Mundial, pero el primer semestre cerró en números negativos.
El debate por la morosidad
El problema de la morosidad afecta a 6 millones de personas, aunque el 14,5% de los deudores concentra el 73% del monto adeudado. La oposición, con el respaldo de algunos aliados, logró instalar el tema en la agenda y presiona para que el Gobierno adopte medidas de protección a los deudores.
Nota final:
Milei no quiere cambiar el rumbo, pero empieza a mover las fichas. El anuncio de créditos hipotecarios y la propuesta de elevar el salario mínimo garantizado son señales de que el Gobierno escucha el reclamo por el consumo y la mora, aunque insista en que la macroeconomía está ordenada. La economía crece, pero con dos velocidades, y mientras el sur y las provincias cordilleranas se llevan el impulso, el conurbano y la industria manufacturera quedan rezagados. El desafío será sostener el plan sin que la realidad termine imponiendo ajustes que el Gobierno no quiere hacer. Porque en la economía, como en la política, el pragmatismo suele ser el mejor aliado de la ortodoxia.
