El Gobierno prohibió los juguetes «Squeezy Dumpling» y ordenó su retiro del mercado
La medida incluye la importación, fabricación, comercialización y almacenamiento de estos productos, y dispone el descarte del stock existente en todo el país.
¿Qué son los «Squeezy Dumpling» y por qué eran tan populares?
Se trata de juguetes de goma o esponja, de textura blanda y compresible, conocidos en el mercado como squishies, que imitan la forma de una gyōza o empanadilla asiática (dumpling). Su popularidad creció rápidamente en redes sociales y comercios, convirtiéndose en un objeto de colección y entretenimiento entre niños y adolescentes. Sin embargo, lo que parecía una moda inofensiva ahora se ha convertido en motivo de alerta sanitaria. La prohibición alcanza a todos los productos identificados con nombres como «Squeezy Duplings», «Dumpling Squishy», «Dumpling Squishy Viral con Glitter y Orbis», «Dumpling Squishy con Steamer Box», así como cualquier otra variedad que se comercialice de manera genérica o sin marca declarada.
¿Cuál es el alcance de la prohibición?
El alcance de la prohibición no se limita a los puntos de venta físicos. Importadores, fabricantes y comerciantes mayoristas y minoristas deberán retirar todas las unidades existentes del mercado y proceder a su destrucción o descarte de manera segura e inmediata, conforme a la normativa vigente. La medida alcanza a toda la cadena de comercialización, desde la importación hasta el almacenamiento, sin excepción para ningún canal de venta. Además, los vendedores que operen a través de canales digitales o plataformas de comercio electrónico tienen la obligación específica de informar de manera destacada y visible en sus sitios web los alcances de esta prohibición dentro de las 72 horas hábiles desde la entrada en vigencia de la norma.
¿Por qué se tomó esta decisión?
El eje central de esta disposición está puesto en la seguridad de los productos destinados al uso infantil. Según el texto oficial, los juguetes podrían contener benceno, ftalatos u otras sustancias químicas tóxicas en concentraciones superiores a las permitidas por las normas técnicas de seguridad aplicables en Argentina. Entre los compuestos mencionados aparecen algunos con potencial cancerígeno y mutagénico, cuyos riesgos estarían asociados al contacto con la piel o a la inhalación. La medida se fundamenta además en denuncias presentadas por la Cámara Argentina de la Industria del Juguete (CAIJ) y en una alerta emitida previamente en el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte sobre productos de características similares, lo que refuerza la preocupación internacional respecto de este tipo de artículos. Otro de los aspectos observados fue que varios de estos juguetes se comercializaban sin información o advertencias en idioma nacional, pese a estar destinados al uso infantil, lo que agrava la situación al impedir que los consumidores conozcan los riesgos potenciales.
¿Qué marco legal respalda esta medida?
La decisión tiene alcance nacional y se sustenta en el marco de protección establecido por la Constitución Nacional y la Ley 24.240 de Defensa del Consumidor. El artículo 42 de la Constitución reconoce el derecho de los consumidores a la protección de su salud y seguridad, mientras que la normativa de defensa del consumidor establece que los bienes y servicios deben ofrecerse de manera que no representen un peligro para la integridad física en condiciones previsibles de uso. Este respaldo legal garantiza que la medida no sea arbitraria, sino que responda a un deber del Estado de velar por la salud pública.
¿Existe alguna excepción a la prohibición?
Aunque la prohibición tiene carácter general, la norma contempla una excepción para determinados operadores. Quedarán fuera de la medida aquellos fabricantes, importadores o comercializadores que puedan acreditar la inocuidad de los juguetes mediante una declaración jurada de conformidad y las certificaciones correspondientes, además de demostrar que cumplen estrictamente con las normas técnicas de seguridad aplicables. En esos casos, la Dirección General de Aduanas podrá liberar las importaciones una vez que se verifique el cumplimiento de todos los requisitos establecidos. Sin embargo, esta excepción es restrictiva y exige una carga probatoria elevada, por lo que se espera que pocos operadores logren acogerse a ella.
¿Quién controlará el cumplimiento de esta medida?
La aplicación y el seguimiento de esta medida estarán a cargo de la Dirección Nacional de Defensa del Consumidor y Arbitraje del Consumo, dependiente de la Subsecretaría de Defensa del Consumidor y Lealtad Comercial, que forma parte de la Secretaría de Industria, Comercio y de la Pequeña y Mediana Empresa del Ministerio de Economía. Ese organismo podrá establecer disposiciones adicionales para facilitar la implementación y difusión de la prohibición en todo el país, y tendrá facultades para inspeccionar comercios, revisar importaciones y sancionar a quienes incumplan la norma.
Preguntas para los lectores
¿Tienes en tu casa alguno de estos juguetes? Si es así, ¿sabías que podrían contener sustancias tóxicas peligrosas para la salud de tus hijos? ¿Has visto que se sigan vendiendo en comercios o plataformas digitales después de la publicación de esta medida? Te invitamos a revisar los juguetes que tienen los más pequeños y a estar atentos a cualquier producto que no tenga etiquetado en idioma nacional o que carezca de información clara sobre su composición. Tu salud y la de tu familia son lo más importante, y estar informado es el primer paso para protegerse. Si detectas algún punto de venta que continúe comercializando estos artículos, no dudes en reportarlo a las autoridades de defensa del consumidor. Entre todos podemos garantizar que el mercado argentino ofrezca productos seguros y de calidad.
