Conmovedor testimonio de la mujer que acusa a un psiquiatra por abuso: «No puedes tapar lo que hiciste, tengo fotos»

La joven que denunció a su expareja, un médico psiquiatra, por presunto abuso sexual, relató en detalle el impacto que los hechos denunciados tienen en su vida actual. Aseguró tener pruebas y cuestionó la exposición pública de su identidad.

Luego de que el médico psiquiatra contragolpeara acusando a su expareja de realizar una falsa denuncia por violencia de género en su contra, la mujer —quien días atrás realizó una acusación formal ante la Justicia— aportó nuevos detalles sobre las agresiones que, según denunció, sufrió durante la relación.

Días atrás, la mujer acusó al psiquiatra de que, cuando eran pareja, le habría suministrado pastillas que la adormecieron y posteriormente la habría sometido a prácticas sexuales no consentidas en reiteradas ocasiones. Además, reveló que en un celular del profesional habría descubierto contenido pornográfico, capturas de fotografías de pacientes menores de edad y de colegas, especialmente imágenes de sus senos.

El relato de la víctima

La mujer relató el episodio que considera el detonante de su denuncia:

«No fue una simple separación lo que me puso mal. El día primero de mayo salí a correr porque estaba muy estresada después del desacuerdo que tuvimos. Regresé a la casa y seguía angustiada. Él me dijo: ‘Tomá esa pastilla azul para relajarte’.»

«La tomé y me fui a acostar en la habitación de al lado. No sé, muchas horas después desperté con él ahí a mi lado, estaba tocándome. Le dije: ‘¿Por qué me estás tocando?’. Cuando lo miré, él tenía el pantalón bajo», continuó.

Según su relato, en ese momento el profesional habría intentado negar lo ocurrido: «Además me negaba, me decía ‘yo te estoy despertando’. Yo lloraba y le decía: ‘Sí, vos me estás tocando’, y lloraba desconsoladamente».

El impacto en su vida cotidiana

Sobre su estado actual, la mujer manifestó que atraviesa un momento de profunda angustia:

«Yo estoy sufriendo ataques de pánico, esto es lo peor que he sufrido al lado de él. Estoy con miedo, no puedo dormir, me cuesta comer, casi no puedo tragar».

También aseguró que le resulta difícil hablar públicamente sobre lo sucedido debido a situaciones que habría experimentado durante la relación:

«Me está costando contar esto, él siempre me tuvo vigilada con cámaras por toda la casa, todavía hay cámaras afuera. Él sabe cuando entro y salgo. Yo no puedo ver porque nunca me dio las contraseñas de las cámaras. Todavía siento que me persigue».

Un pedido a la Justicia

La víctima pidió que no se difundan versiones que, según consideró, distorsionan los hechos y cuestionó la exposición pública de su identidad:

«Pido por favor que dejen de distorsionar los hechos, porque me están causando mucho daño. Tuve un ataque de pánico porque pusieron mis fotos, mi identidad».

Antes de finalizar, remarcó que será la Justicia la encargada de determinar lo ocurrido:

«Deberían dejar las cosas para la Justicia, que se resuelva con la Justicia. Basta de chismes, de habladuría, de cosas oscuras».

Y apuntó directamente contra su expareja:

«Julio debería decir la verdad, porque ya que no puede ocultar lo que él es, no puede ocultar lo que es. Ya no podés tapar lo que hiciste. Yo tengo fotos, tengo pruebas de todo lo que he denunciado y lo que vos hiciste. Tengo pruebas».

La investigación

Según indicó la abogada de la víctima, este miércoles se presentarán en la Fiscalía ante la Dra. Lucía González Farías para ampliar la denuncia y aportar nuevas pruebas.

Cabe remarcar que, tras la acusación, la Justicia de Género ordenó la exclusión del hogar del psiquiatra, en el marco de las medidas adoptadas a partir de la denuncia.

Un testimonio desgarrador que sacude el caso. La mujer que acusa al psiquiatra de abuso sexual no solo relató los hechos, sino que expuso el profundo impacto que la situación tiene en su salud mental y su vida cotidiana. Sus palabras, cargadas de dolor y angustia, contrastan con la versión del profesional, que calificó la denuncia como «falsa» y a su expareja como «despechada». La Justicia deberá determinar la verdad. Mientras tanto, el testimonio de la víctima ya dejó una marca imborrable.