Detuvieron a la madre que le dio a su hijo una réplica de arma de fuego en Mendoza por temor ante las amenazas en escuelas
Detuvieron preventivamente a la madre que le facilitó una réplica de arma de fuego a su hijo en Mendoza por el miedo ante las pintadas amenazantes en escuelas. La medida fue dispuesta por el fiscal Juan Manuel Sánchez, quien ordenó su traslado a la Penitenciaría Provincial luego de evaluar la gravedad del episodio y el impacto social que generó en la comunidad educativa. «La madre creyó que estaba protegiendo a su hijo, pero lo que hizo fue ponerlo en riesgo y cometer un delito», explicó a este medio una fuente judicial.
La decisión judicial responde a la acusación de intimidación pública agravada por la participación de un menor, en el marco de un expediente que ya tenía a la mujer imputada desde el viernes pasado. De acuerdo con la información oficial del Ministerio Público Fiscal mendocino, la imputada es la madre de un adolescente de 17 años que llevó una réplica de arma de fuego a la escuela, cumpliendo una sugerencia directa de su progenitora.
«Amedrentar a los compañeros»
Según indicaron desde el MPF, la detención obedece a la naturaleza y el contexto del hecho, así como a la particularidad de que la mujer, además de ser madre, instigó a su propio hijo a portar la réplica para «amedrentar a los compañeros en caso que alguno se vea loco». El episodio se produjo en un establecimiento del Gran Mendoza, cuyo nombre las autoridades decidieron mantener en reserva. «La madre le dijo que si veía a alguien raro, que saque el arma. Eso es una locura», señaló la fuente.
Intimidación pública agravada
La fiscalía sostiene que el caso se enmarca dentro de los delitos previstos en el artículo 211 del Código Penal, que sanciona la intimidación pública, agravado en este caso por la intervención de un menor según el artículo 41 quater. La escala penal para este tipo de conducta va de 3 a 8 años de prisión, lo que implica una expectativa de cumplimiento efectivo en caso de condena. «La pena es alta. La Justicia quiere mandar un mensaje claro: esto no es una broma», afirmó la fuente.
El contexto de alerta en Mendoza
El temor y la alarma crecieron de manera sostenida en la sociedad mendocina tras la aparición de amenazas y pintadas en varias escuelas. Este contexto de alerta, según indica el comunicado, fue valorado al definir la detención: «Ya era de público y de notorio conocimiento, no sólo en las comunidades educativas, sino también en la sociedad en general, el temor y el alerta que se venía generando». «La madre actuó movida por el miedo, pero se equivocó. El miedo no justifica cometer un delito», señaló la fuente.
El adolescente también es imputable
La causa se inició cuando se detectó que el adolescente, de 17 años, había llevado al colegio una réplica de arma de fuego por recomendación de su madre. Las fuentes judiciales confirmaron que el menor es imputable por su edad y fue acusado como autor de intimidación pública, mientras que la mujer quedó imputada como instigadora. «El chico también va a tener que responder ante la Justicia. La edad no lo exime de responsabilidad», explicó.
Gravedad de la conducta y relación entre los imputados
En la investigación, el fiscal Sánchez consideró la gravedad de la conducta atribuida y la singularidad de la relación entre los imputados. El hecho de que la progenitora haya instigado a su propio hijo, sumado al contexto de preocupación general y la severidad de la escala penal, reforzó la decisión de ordenar su detención preventiva. «No es lo mismo un extraño que tu propia madre. La Justicia lo tuvo en cuenta», afirmó la fuente.
Amenazas en escuelas: un fenómeno reiterativo
Más allá de este caso, el problema de amenazas y mensajes intimidatorios es reiterativo en varias escuelas del país. Las autoridades investigan si se trata de un reto viral surgido en redes sociales, ya que el fenómeno se repite en otras provincias. La situación provocó temor en las familias, redujo la asistencia escolar y motivó la intervención de la policía, organismos de protección de menores y equipos especializados en los colegios. «Las amenazas son reales o no, pero hay que tratarlas como reales. El pánico se contagia», concluyó la fuente.
En primer lugar, la madre fue detenida por instigar a su hijo de 17 años a llevar una réplica de arma a la escuela. A continuación, el hecho ocurrió en un colegio del Gran Mendoza en medio de la ola de amenazas. Además, el fiscal la imputó por intimidación pública agravada, con una pena de 3 a 8 años de prisión. Por último, el adolescente también es imputable por su edad.
¿Qué opinás sobre la detención de esta madre? ¿Creés que actuó por miedo o que su conducta es imperdonable? ¿Cómo deberían actuar los padres ante las amenazas en las escuelas? Compartí tu opinión. La seguridad en las escuelas es responsabilidad de todos.
