El lazo financiero: accionistas de la petrolera en Malvinas también invierten en Mercado Libre, y el gobierno de Milei queda ante un dilema

La ofensiva diplomática y legal del presidente Javier Milei contra la explotación de hidrocarburos en Malvinas amenaza con extenderse a una «red de firmas vinculadas» . Pero el universo de 180 compañías que el canciller Pablo Quirno prometió sancionar podría incluir a una empresa emblemática de la economía argentina: Mercado Libre . El dilema surge porque accionistas importantes de la petrolera israelí Navitas, que lidera el proyecto Sea Lion, también poseen millones de dólares en acciones de la compañía de Marcos Galperín, uno de los empresarios más cercanos al Presidente .

¿Hasta dónde llegará el gobierno con sus sanciones? ¿Está dispuesto a poner en riesgo su relación con el sector empresarial tecnológico para sostener su discurso soberanista?

El vínculo inversor que complica la estrategia oficial

El foco de la controversia está en el proyecto Sea Lion, desarrollado por la británica Rockhopper y la israelí Navitas . Para presionar a estas empresas, el gobierno anunció un decreto que agiliza las sanciones de la Ley 26.659 y prometió extenderlas a toda la cadena de valor: «proveedores de servicios petroleros, de servicios financieros, de servicio de seguro», etcétera .

El problema se materializa con los inversores de Navitas. Según una investigación de La Política Online, Meitav Investment House, una de las principales firmas financieras de Israel, tiene una participación relevante en Navitas y, a la vez, posee acciones en Mercado Libre (MELI) por más de 9,7 millones de dólares .

La situación se complica porque no es la única. El grupo asegurador Harel, otro de los principales accionistas de la petrolera israelí, también aparece invirtiendo en la empresa de Galperín . Documentos presentados en EE.UU. revelan que estos fondos, junto a otros como Migdal, acumulan posiciones por más de 28 millones de dólares en Mercado Libre .

¿Qué implica esto en el marco de la nueva política oficial? Galperín es uno de los pocos empresarios que el gobierno libertario ha distinguido públicamente . La relación de Milei con el sector tecnológico es uno de los pilares de su discurso de «libertad de empresa». Pero las nuevas sanciones, que apuntan a una «red» de 180 compañías, colocan a su principal socio comercial en la mira.

El dilema de Milei y la red de 180 empresas

El canciller Pablo Quirno fue claro al definir el alcance de las sanciones: las medidas no son solo contra las petroleras, sino contra «todo un universo de hoy 180 compañías» que incluye accionistas y proveedores de servicios financieros . Incluso se menciona que Meitav Investment House fue incluida en la lista de 45 empresas y personas sancionadas por el gobierno por su vinculación con Navitas .

Esta red de interdependencia financiera coloca a Mercado Libre bajo la lupa, aunque no de forma directa. El gobierno argentino ya declaró a Navitas como una «empresa clandestina» e inhabilitó su operación en el país . Ahora, la amenaza de sanciones a toda la cadena de valor obliga a preguntarse si la Administración de Javier Milei está dispuesta a aplicar la letra fría de la ley o si hará una excepción para proteger a los «empresarios amigos».

¿Qué implica esto para Mercado Libre? La existencia de estas participaciones no significa que Mercado Libre esté directamente vinculada a la explotación petrolera en Malvinas . Sin embargo, el gobierno amenazó con sancionar a accionistas y proveedores de servicios financieros . En teoría, eso podría incluir a los fondos que, a su vez, invierten en la empresa de Galperín, generando un conflicto de intereses para la Casa Rosada.

El desafío de las petroleras y la prueba de fuego

Mientras el gobierno tensa la cuerda, las empresas involucradas mantienen su postura. Navitas y Rockhopper ya desestimaron las advertencias de Milei, afirmando que los anuncios «no tendrán efecto en las operaciones de Sea Lion» . Argumentan que el proyecto está en marcha, con licencias otorgadas por el gobierno de las islas y el respaldo del Reino Unido.

La pregunta es si el gobierno de Milei, que suele priorizar el libre mercado y las relaciones con el empresariado, está dispuesto a chocar con el sector tecnológico. Por ahora, el Canciller Quirno sostiene que el peso de Vaca Muerta les da poder de negociación y que las sanciones buscan generar «incentivos» para que las empresas elijan invertir en Argentina en lugar de Malvinas .

¿Estamos ante un discurso de soberanía o una estrategia real? El hecho de que accionistas de Navitas sean también inversores de Mercado Libre pone a prueba la consistencia del plan. Si el gobierno aplica las sanciones a rajatabla, podría generar un terremoto en el mundo financiero y empresarial argentino. Si hace excepciones, podría erosionar toda la credibilidad de su discurso nacionalista.

¿Qué opinás vos? ¿Milei debe extender las sanciones a las empresas e inversores vinculados a Navitas, incluso si eso afecta a Mercado Libre? ¿O creés que el gobierno priorizará su relación con Galperín por encima de su cruzada soberanista?