Estiman que con la privatización del Belgrano Cargas el Chaco podría ahorrar hasta US$ 100 millones en fletes

La licitación internacional para la concesión del Belgrano Cargas no es solo un tema ferroviario. Para el Chaco, representa una oportunidad estratégica para reducir costos logísticos, aliviar el deterioro de las rutas y mejorar la competitividad de su producción agropecuaria. Así lo planteó Benicio Szymula, exsecretario de Obras Públicas de la provincia, en diálogo con el diario Norte.

Según Szymula, pese a la modernización alcanzada por el Belgrano Cargas y a las pruebas realizadas con formaciones de más de 100 vagones, «solamente está en condiciones de poder transportar los productos del Chaco no más allá del 20%». Ese dato adquiere especial relevancia en una provincia cuya producción agropecuaria debe recorrer cientos de kilómetros hasta alcanzar las terminales portuarias del Gran Rosario.

Un ahorro de US$ 100 millones que está al alcance

El cálculo que plantea el exfuncionario permite dimensionar la magnitud económica de una mejora sustancial del sistema. «Si nosotros lográramos sacar el 100% de la producción vía el sistema ferroviario, implicaría un ahorro en flete de 100 millones de dólares», afirmó.

Para explicar la ventaja comparativa del ferrocarril, Szymula tomó como referencia a Charata, uno de los principales centros productivos del sudoeste chaqueño. Desde esa zona, las terminales portuarias de Rosario se encuentran aproximadamente a entre 450 y 500 kilómetros. El ferrocarril presenta una ventaja central: permite movilizar grandes volúmenes con una cantidad de unidades de transporte muy superior a la que puede trasladar un camión individual.

Las limitaciones del transporte fluvial y el impacto en las rutas

Szymula también comparó el sistema ferroviario con el transporte fluvial desde Barranqueras, señalando que la salida por el río Paraná enfrenta limitaciones que afectan su competitividad, entre ellas las condiciones de navegación y la falta de profundidad suficiente para operar con normalidad. Las restricciones operativas obligan a desarmar formaciones de barcazas y reorganizar las cargas, un procedimiento que demanda tiempo y suma costos.

Otro de los efectos de una recuperación plena del sistema ferroviario estaría relacionado con el estado de las rutas. «Quienes deterioran las rutas son los camiones», afirmó Szymula, al referirse al impacto del transporte pesado sobre la infraestructura vial. La transferencia de una parte importante de esas cargas al ferrocarril permitiría aliviar las rutas y reducir el deterioro provocado por el transporte pesado, además de disminuir los costos de mantenimiento para el Estado.

Una oportunidad que el Chaco no puede perder

Szymula consideró que el proceso de concesión debe ser seguido con especial atención por las autoridades y los sectores productivos chaqueños. «Lo que aconsejo es que alguien se involucre en este tema para que esta licitación sea lo más provechosa para nuestra provincia», finalizó.

Nota final:
El Belgrano Cargas puede ser la clave para que el Chaco dé un salto en competitividad. Un ahorro de hasta US$ 100 millones en fletes, menos presión sobre las rutas y una logística más eficiente son algunos de los beneficios que una concesión bien gestionada podría traer a la provincia. Pero para que eso suceda, el sector público y privado deben estar atentos y participar activamente en el proceso. Porque el desarrollo no es solo cuestión de producción, sino también de cómo se lleva al mercado.