Frente a la adversidad, la gestión se afirma en el territorio
El clima parece haberse ensañado con nuestra región. Al vendaval de la semana pasada, que ya había dejado su marca, se sumaron las copiosas lluvias de las últimas horas, configurando un escenario crítico que no da respiro a los productores del Departamento Maipú. Ante esta realidad, la respuesta de la intendente Marcela Duarte ha sido clara: presencia y acción.
No es momento de escritorios, sino de barro y cercanía. Por ello, la mandataria, acompañada por parte de su gabinete, se trasladó a las zonas rurales para tomar contacto directo con la magnitud de los daños.
Recorrida por el corazón del Departamento
El relevamiento casa por casa y campo por campo incluyó puntos neurálgicos de nuestra producción:
- Paraje El 71: Donde se evaluaron las consecuencias del exceso hídrico.
- El Quemado Grande: Una de las zonas más castigadas por la combinación de viento y agua.
- Otras zonas rurales: Un monitoreo constante para no dejar a ningún productor sin ser escuchado.
Analizar para asistir
El objetivo de estas recorridas no es solo observar, sino relevar y analizar. La gestión busca cuantificar las pérdidas —que ya se consideran considerables en varios sectores— para articular las herramientas necesarias que permitan acompañar a las familias rurales en este contexto de extrema complejidad.
«Sabemos que el campo es el motor de nuestro pueblo y hoy ese motor está sufriendo. No vamos a dejarlos solos; estamos aquí para escuchar, para relevar y, sobre todo, para acompañar en este momento tan difícil», expresó la intendente durante su visita.
Un compromiso que no retrocede
A pesar de las complicaciones logísticas que genera el clima inestable, los equipos municipales continúan desplegados. Estar cerca de cada familia es la prioridad absoluta, reafirmando que, ante las crisis climáticas, el gobierno local es el primer apoyo para quienes trabajan nuestra tierra.
#GestiónMarcelaDuarte
